sábado, 12 de noviembre de 2011

CFI organiza el Seminario Internacional de Políticas Sociales


Los días 23, 24 y 25 de Noviembre del 2011 tendrá lugar el Seminario internacional de políticas sociales "Integralidad, enfoque de derechos y prácticas en el territorio", en el Hotel Provincial de Mar Del Plata, Provincia de Buenos Aires, organizado por la Provincia de Buenos Aires y el Consejo Federal de Inversiones. La apertura estará a cargo del Gobernador Daniel Scioli, autoridades del Consejo Federal de Inversiones y Ministros del Ejecutivo Provincial, tras lo cual está previsto que los mismos procedan a la firma del Decreto que crea el “Observatorio Alimentario y Nutricional de la Provincia de Buenos Aires”. Este rito será seguido por la conferencia inaugural, titulada " Trasformaciones en el Mundo del Trabajo: Desafíos y Perspectivas", a cargo de Robert Castell (Se puede ver el programa completo en el sitio web del CFI)
Este Seminario Internacional constituye la continuación de la tradición de origen reciente del poder ejecutivo de la Provincia de Buenos Aires de organizar congresos de políticas sociales, como si fuera una universidad, en vez de dedicarse a IMPLEMENTAR políticas sociales. Basta darse una vuelta por el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia para notar el estado de parálisis, o de catalepsia, en el que se encuentra.
En la misma línea se encuentra la creación del Observatorio Alimentario y Nutricional. Al Ejecutivo Provincial le gusta dedicarse a estudiar a los pobres, observarlos cómo pasan hambre, encuestarlos sobre sus estrategias de subsistencia y georeferenciar sus viviendas precarias para después publicar en Internet un hermoso Atlas interactivo de Villas y Asentamientos del Conurbano Bonaerense. Y en estos proyectos cuenta con el apoyo financiero del CFI y de la ex-UnPre (Unidad de Preinversión) hoy elevada a la categoría de Dirección Nacional de Preinversión, del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación), que en realidad maneja préstamos del BID (préstamo 1896 OC-AR).
Ya sabemos que la "gerencia social eficiente" que el Dr. Kliksberg viene pregonando desde el BID y el PNUD hace ya más de 20 años, indica que los estudiar la pobreza, medirla y segmentarla, mediante indicadores adecuados es un paso previo importante para la intervención. Pero si las intervenciones sociales del poder ejecutivo se reducen a medir los problemas sociales ¿quién se ocupa de atenderlos?.
Pero lo más interesante es el título del panel Procesos y mejoras de la calidad nutricional. El salto del concepto de la asistencia alimentaria al del “Desarrollo del Capital Humano”. No es un gran salto que digamos, teniendo en cuenta que la teoría del capital económico data por lo menos de 1981 cuando Theodore W. Schultz publicó Invirtiendo en la gente. La cualificación personal como motor económico. Tampoco es un gran salto considerando que se trata de una teoría neoliberal a la cual el mismo PNUD encuentra limitada (aunque no la descarta pero sí pretende superar con su enfoque del desarrollo humano), mientras que el gobierno provincial tanto como nacional gustan diferenciarse del neoliberalismo. En todo caso parece tratarse de un salto hacia atrás, si nos paramos en el título del propio seminario, que hace referencia al "enfoque de derechos".
Hubiera sido más provechoso, en vez de un decreto provincial creando un observatorio, una ley nacional integral que garantice el derecho a la alimentación, desde una perspectiva de seguridad y soberanía alimentarias. Ello implica considerar todas las dimensiones que hacen posible garantizar ese derecho: producción nacional de alimentos saludables, naturales y diversos, comercialización que asegure que ellos están al acceso de todos en todos los rincones del país y a precios accesibles; publicidad no engañosa y responsable, atención sanitaria al alcance de toda la población y, finalmente pero no menos importante, una distribución del ingreso tal que todos puedan adquirir en el mercado los alimentos necesarios para su subsistencia en cantidad suficiente y de calidad adecuada.
Parece difícil lograr esto dentro del actual modelo de desarrollo a base del monocultivo de soja transgénica con glifosato y minería a cielo abierto con cianuro que contamina la tierra y el agua y consume cada vez menos mano de obra; un sistema de transporte a base de combustible fósil que encarece los costos de los alimentos, un modelo económico que permite una altísimo grado de extranjerización de la tierra y la fuga permanente de capitales al exterior y un sistema impositivo que carga todo el peso fiscal en los trabajadoes redistribuye sacándole a los jubilados para darle a los más pobres, pero subsidia a las grandes corporaciones.