sábado, 5 de noviembre de 2011

El gobernador de Florida quiere suprimir la antropología de la Universidad estatal

El pasado lunes 10/10/2011, el gobernador del estado de Florida (EEUU), Rick Scott, del Partido Republicano, declaró en una entrevista telefónica concedida a un programa radial que considera que la antropología es irrelevante, por lo que no encuentra razón para que exista como materia en las Universidades estatales. Horas más tarde amplió esas declaraciones para el diario Herald-Tribune. Esto fue lo que dijo:
Si yo voy a tomar dinero de un ciudadano de ponerlo en la educación voy a ponerlo donde pueda crear puestos de trabajo. Así que quiero que ese dinero vaya a las carreras con las que la gente puede conseguir trabajo en este estado.
¿Es de vital interés para el gobierno contar con más antropólogos?. No lo creo. Uds. saben, no necesitamos un montón de antropólogos más en el estado de Florida. Es un buen título si la gente quiere obtenerlo, pero no los necesitamos aquí. Quiero gastar nuestro dinero dándole a la gente títulos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Eso es en lo que nuestros niños necesitan focalizar todo su tiempo y atención. En ese tipo de títulos. Así cuando salen de la escuela, pueden conseguir un trabajo (mi traducción).
La nota del Herald Tribune incluye una encuesta breve para que los lectores manifiesten su acuerdo o desacuerdo con las declaraciones del gobernador Scott. Al día de hoy (5/11/2011) de 4321 votos, el 89% (3843) lo hicieron en desacuerdo. El HT afirma que el gobernador planteó el asunto “como un imperativo económico; en particular la noción de ajustar los programas universitarios al mercado de trabajo”. A tal fin, se fijaron como prioridades “ciencia, tecnología ingeniería y matemática”. Por su sigla en inglés a este cuarteto se lo denomina STEM (“science, technology, engineering, math”), acrónimo muy sugerente que se traduce al castellano como tallo o tronco. Vale decir que esas son las materias que se consideran debe ser el tronco de la formación universitaria, con exclusión de las ciencias sociales y las humanidades.
Cualquier semejanza con el pensamiento de nuestro Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y con lo que puede verse en Tecnópolis, no es mera coincidencia. Por suerte aquí no lo han llevado tan lejos como para pretender eliminar carreras o materias, pero un criterio similar se está aplicando en la distribución de los fondos para investigación.
Como dice Adam Weinstein en su artículo en Mother Jones: si Scott piensa que las universidades estatales sólo deben ofrecer títulos “amigables con el mercado” se quedó dormido en clase. En primer lugar hay estudios recientes que muestran con el paso del tiempo, el éxito de un egresado universitario en el mercado de trabajo depende cada vez menos del título o la formación específica que haya recibido en la universidad, que del desarrollo de una serie de habilidades y conocimientos que se pueden aplicar a un entorno de trabajo que cambia rápidamente. Los egresados de informática, por ej. encuentran trabajo inmediatamente, e incluso antes de recibirse y tienen ingresos iniciales que casi duplican los de un profesor de historia. Pero a los diez años de haber egresado esa ventaja de los informáticos se reduce hasta desaparecer. En segundo lugar, no es cierto que los antropólogos no consigan trabajo. En algunas áreas, como el mercadeo y las marcas, incluso son muy buscados.
Pero más importante aún, ¿se puede reducir el valor intrínseco de un título a su “vendibilidad”?. La antropología enseña que no existe ningún fundamento biológico para la noción de raza en la especie humana y, en consecuencia, para las ideas y prácticas racistas, que han conducido a la explotación de otros grupos humanos y al genocidio. “Difícil ponerle un precio a una lección como esa”, concluye Adam Weinstein. Y agrega que tal vez por eso mismo el gobernador Scott desea eliminar la antropología y las demás “artes liberales” como les llaman en EEUU a lo que aquí denominan “ciencias blandas” o “humanidades”:
En tanto opuestas a las disciplinas con las que simpatizan los conservadores, como la economía y la administración de empresas, las artes liberales producen ciudadanos más culturalmente conscientes y progresistas, inclinados a desafiar las convenciones sociales osificadas y las injusticias. Eliminen a las ciencias sociales y culturales de las universidades públicas y a la larga producirán menos organizadores de la comunidad, poetas y críticos. Probablemente producirán a rolete más Rotarios, socios de la Liga Junior y benefactores del Partido Republicano (mi traducción).
Como contrapropuesta Weinstein sugiere que de ser imperiosa la necesidad de recortar gastos en el presupuesto universitario se pueden suprimir los programas de football, que demandan anualmente U$ 270.745.022 en Florida, mientras que la enseñanza de la antropología requiere menos del 10% de ese monto (U$ 255.787.755).

Las declaraciones de este dinosaurio suscitaron todo tipo de respuestas críticas. Es interesante leer todos los comentarios de los lectores de las notas sobre este asunto en el Herald Tribune. La American Anthropological Association le respondió a Scott en una carta que evidentemente él no entiende de qué se trata la antropología. “Comprender todo el arco de la interacción y competencia humana, desde la biología prehistórica hasta la revolución de las comunicaciones, puede hacer la diferencia entre obtener o perder un contrato en el siglo XXI”. Afirman tal vez no esté al tanto de las contribuciones de los antropólogos en campos como la salud pública, la genética humana, la historia legal el bilingüismo, el patrimonio afroamericano o el aprendizaje infantil. A la prensa declararon que el pensamiento del gobernador es “muy anticuado y estrecho” y que escucharlo decir que los antropólogos somos irrelevantes les resulta “aterrador”.
Pero la respuesta más interesante y elegante es la que dieron los estudiantes de la Universidad de Florida del Sur, mediante una presentación en Prezi, que uds. pueden ver aquí abajo, en la que diferentes estudiantes cuentan en un sólo párrafo de 4 o 5 líneas cada uno, cómo está contribuyendo a la sociedad con su trabajo como antropólogo.




Firmá el petitorio para apoyar a la Antropología en Florida


Fuentes consultadas: