jueves, 22 de noviembre de 2012

Video homenaje a Virginia Ceirano

El jueves 15 de Noviembre en el marco de las VIII Jornadas de Investigación, Docencia y Extensión, que organiza la Facultad de Trabajo Social (FTS) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), tuvo lugar un homenaje a nuestra colega, amiga y compañera Virginia Nélida Ceirano, fallecida el pasado 16 de enero. Virginia fue primero mi profesora de Orientaciones en la Teoría Antropológica, en la carrera de Antropología, en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo. Años más tarde me invitó a participar de su equipo de investigación y así se convirtió en mi directora. Pero con el paso del tiempo también llegó a ser mi amiga. De esos docentes y de esos amigos que te marcan para toda la vida de modo que no sos el mismo que hubieras sido de no haberlos conocido.

Los que trabajábamos con ella en el Núcleo de Estudios Socioculturales (NES) o en la cátedra de Antropología social I, autoridades de la FTS y familiares preparamos entre todos un video para exhibirlo como parte del homenaje en las Jornadas. Fue proyectado tras las palabras de apertura a cargo de la Decana de la FTS, Mg. Verónica Elba Cruz, la Directora del Centro de Estudios en Trabajo Social y Sociedad, Dra. Margarita Rozas Pagaza, la Prosecretaria Académica de la FTS, Lic. Claudia Valentina Lugano y el Presidente de la UNLP, arq. Fernando Tauber. Todos ellos evocaron recuerdos gratos sobre Virginia. Estuvieron presentes su madre, una de sus hijas y otros familiares ya amigos.

Hicimos el video con fotos de diferentes momentos de la vida de Virginia, un fragmento de una entrevista que le realicé en el marco de mi trabajo como becario de Formación Superior de la UNLP, siendo ella mi co-directora, un fragmento de video que envió su otra hija, que no pudo concurrir al homenaje y audios donde algunos compañeros expresaron en nombre de todos lo que Virginia representa para nosotros.

En esta ocasión comparto con Uds. una versión un poco más extendida de ese video, que acordamos hacer pública. Quienes conocieron a Virginia podrán disfrutarlo sumando sus propios recuerdos. Quienes no tuvieron esa suerte encontrarán aquí una semblanza de 14 minutos de nuestros propios recuerdos. Pero lo más importante que dejó Virginia vive en cada uno de los que la conocimos. 






miércoles, 5 de septiembre de 2012

Actitudes hacia la tecnología

Recientemente leí el artículo “Internet research manifesto”, de Carolina Yellati, de las consultoras Wondepanel y tres|consultores, que es un alegato en favor del aprovechamiento de Internet como medio o canal y como fuente de datos para las investigaciones de mercado apoyado con información muy útil sobre el perfil de los usuarios de Internet en Argentina proveniente de estudios propios realizados por Wonderpanel. Si bien en términos generales es un artículo interesante uno de sus primeros párrafos me impactó negativamente y deseo comentar por qué. Refiriéndose a la existencia de personas que cuestionan la legitimidad del uso de Intenet en la investigación de mercado Carolina dice lo siguiente:
Resistirse a capitalizar para la investigación de mercado toda la ganancia y la riqueza que pone a disposición Internet parece a esta altura una necedad. A mi me recuerdan al ludismo movimiento obrero que en el siglo XVII se oponía a la revolución industrial rompiendo máquinas, a la aristocracia contra el avance de la democracia, o a los globalifóbicos, acaso como si algunos de estos cambios fueran opinables.
Hubiera sido un excelente artículo sin la ultima frase, porque la verdad es que ofrece no una sino varias aristas cuestionables. En primer lugar, por supuesto que son opinables. Paradójicamente Carolina alude a la democracia como un valor positivo pero al mismo tiempo cree que hay asuntos sobre los que no cabe opinar. Que sólo cabría aceptar. Eso es poco democrático. La historia la hacen los seres humanos. No es un proceso natural. En todo momento el proceso social puede tomar uno o más rumbos según a qué grupos sociales favorezca la relación de fuerzas políticas. Siempre hay varios proyectos alternativos, varias utopías diferentes. Distintas ideas del Bien y los hombres luchan por hacerlas realidad. Desconocer el derecho de las personas a opinar sobre su futuro que desean para sí y su descendencia es cuanto menos autoritario.
En segundo lugar, el mote de “globalifóbicos” es tan inexacto como simplista. Ha sido usado por los medios de comunicación en la época del “pensamiento único” para descalificar a los que se oponían al la globalización neoliberal como otros motes peyorativos usados contra distintos tipos de opositores: los peronistas “se quedaron en el 45”, los de izquierda sostenían “una ideología ya perimida”, otros eran “nacionalistas”, “populistas”, “estadocéntricos”, “burocráticos”, etc.
Nadie con un poquito de formación política puede creer que el movimiento “anti-gobalización” realmente se oponía a la globalización en general, cuando el mismo Marx en otro “manifiesto” (más famoso) convocó a los “obreros del mundo” a unirse y Lenin sostenía que dado que el capitalismo es mundial la revolución tiene que ser también mundial.

Quien medianamente se informaba sabe que el movimiento anti-globalización se oponía a los efectos sociales de las reformas de tipo neoliberal que resultaban de la apertura indiscriminada de los mercados: cierre de muchas fuentes de trabajo que no resultaban competitivas en el mercado global, disminución de la protección del trabajo en búsqueda de mayor “flexibilidad” en el mercado de trabajo y competitividad sistémica y otras medidas que produjeron el aumento rápido y pronunciado del desempleo y la pobreza, el deterioro de los servicios básicos, y otros efectos llamados “el costo social del ajuste”. Realmente no hacía falta referirse despectivamente a estas personas para alegar a favor del uso de internet en la investigación de mercado.
En tercer lugar, los obreros luddistas no se oponían a la revolución industrial en general sino a la mayor explotación a la que el maquinismo los estaba sometiendo. Resistirse a se más explotado no es ser “necio”. Es defender los propios derechos o cuando menos buscar un mayor bienestar, algo que los mismos liberales utilitaristas reconocerían como legítimo. Por supuesto, los luddistas incurrieron en el error de análisis de responsabilizar a las máquinas por esa mayor explotación. Al hacerlo cometían el mismo error que Carolina pero en sentido inverso: fetichismo tecnológico. Y acá es donde quiero centrar mi comentario. 
La actitud contraria hacia la tecnología que caracterizó a los luddistas nunca dejó de existir y reaparece en cada generación a intervalos cada vez más frecuentes en la medida en que la tasa de innovación tecnológica se acelera. Algunas personas consideran que la tecnología o al menos cierta tecnología es intrínsecamente mala o perjudicial. Esta actitud, que llamo tecnofobia, suele asociarse con el antiguo temor al “fantasma en la máquina”: el temor a que el artefacto creado cobre vida o autonomía respecto de su creador y se vuelva en su contra. El tema aparece en numerosos textos y películas clásicas, como Metropolis, “Fantasía” donde el mago pierde el control de las escobas, Robocop, Matrix y Yo robot, donde las máquinas tratan de destruir o someter a los humanos.
Este temor a ser controlado por una tecnología de la que no se tiene control deriva de la experiencia muy vívida de los sectores de la población que no tienen control sobre ciertas tecnologías de a ser controlados por otros a través de esas tecnologías. ¿Se acuerdan del fordismo?. ¿Se acuerdan de Carlitos Chaplin corriendo para alcanzar el ritmo que le impone la línea de montaje?. ¿Se acuerdan de la neurosis de los obreros en “La clase obrera va al Paraíso” inducida por el aumento en los ritmos de producción?. Esta experiencia vital no es tan ajena a la de los luddistas. ¿Y qué me cuentan de las tecnologías de control actual: el uso combinado de los SIG, el GPS, los teléfonos celulares, la tarjeta SUVE, las redes sociales, los sistemas de reconocimiento de rasgos faciales, la identificación genética, etc.? (vean más abajo el artículo sobre el avance del Gran Hermano). Si uno usa todos estos servicios y los conecta entre sí acaba por entregarse a la vigilancia absoluta.

 
A los luddistas hubiera cabido decirles: “Muchachos, la culpa no es del chancho, sino del que le da de comer”. La culpa no es de las máquinas sino del patrón que las usa para intensificar su explotación de los trabajadores en busca de un mayor beneficio patronal. Ahora, de ahí a decir que los luddistas eran unos necios que se oponían a la revolución industrial hay una gran salto que sólo se logra con una hipersimplificación.

Las máquinas podrían haber tenido otro efecto. De hecho la innovación tecnológica siempre cuenta con profetas que auguran un futuro maravilloso sólo por obra de la tecnología. Esta actitud es la que yo llamo tecnolatría. Lo que caracteriza a los tecnólatras no es simplemente estar a favor de la innovación tecnológica, sino la creencia de que ésta es intrínsecamente beneficiosa siempre. Los tecnólatras son básicamente entusiastas consumidores de tecnología. Para un tecnólatra las cosas son buenas y mejores por el sólo hecho de ser nuevas y no pueden producir sino beneficios. Todo cambio tecnológico es positivo para ellos. La salida al mercado de un nuevo modelo de celular, PC o automóvil los precipita a adquirirlo de inmediato produciéndoles la molesta vergüenza de estar usando un artefacto ya obsoleto.

En los comienzos del maquinismo muchos alegaban en forma muy optimista que las máquinas permitirían reducir el esfuerzo humano y por lo tanto harían el trabajo más liviano a la vez que podría reducirse el tiempo de trabajo. En efecto las máquinas tenían ese potencial. Pero lo que efectivamente ocurra no depende de las máquinas sino de la sociedad que las usa. Y una sociedad desigual usa las máquinas para profundizar la desigualdad. Cuando el control de las máquinas está en las manos de quienes buscan el beneficio propio en detrimento del bienestar general el resultado no será una mejora del bienestar general. Ese es el temor al “fantasma en la máquina”. Si yo no la controlo puede ser usada en mi contra.
Ahora, ocurre, como decía que tecnólatras y tecnófobos, aunque aparentemente opuestos, comparten el fetichismo tecnológico: la creencia de que la tecnología es intrínsecamente mala o buena siempre independientemente de la consideración de otros factores. Que ella puede conducirnos por sí misma al Paraíso o a la destrucción (piensen en los debates sobre la energía nuclear, por ejemplo).
La naturaleza sabe mucho de innovación. Las mutaciones son innovaciones y se producen en gran cantidad en cada generación. Pero la mayoría de ellas son perjudiciales, deletéreas. Otras son neutras y sólo una pequeña proporción resultan beneficiosas por otorgar alguna ventaja adaptativa. Éstas son las que impulsan la evolución. Lo mismo ocurre con la innovación tecnológica. No toda innovación resulta beneficiosa. Menos si consideramos el criterio por el que se juzga ese beneficio. ¿Es beneficiosa cuando permite incrementar el volumen de ventas y los ingresos o cuando trae un aumento del bienestar general?.
En mi opinión la tecnología o la innovación tecnológica no es ni mala ni buena en sí misma. Todo depende de quién la use, cómo y para qué. Lo que hoy importa es si tenemos el control de las tecnologías o somos controlados por ellas. Si las controlamos podemos usarlas en nuestro beneficio. Si todos tenemos el control podemos usarlas para aumentar el bienestar general. Pero si algunas elites monopolizan el control de las tecnologías también monopolizarán sus beneficios y los demás estarán en la posición de los luddistas, aunque no rompan nada. Esta tercer actitud es la que yo llamo tecnofilia. Hay que hacerse amigo de la tecnología. Ser tecnófilo. No hay que endiosarla ni demonizarla. Hay que conocerla, entenderla e impulsar su desarrollo en un sentido que resulte beneficioso para todos.

sábado, 14 de julio de 2012

Sobre el temor académico a la investigación aplicada


Acabo de leer el artículo "Profesionalización de la antropología" en el excelente blog de Bronislaw Malinowski (pseudónimo, probablemente, no crean que me fumé algo extraño), y reconozco dos prejuicios en los argumentos allí ofrecidos contra la antropología aplicada, por lo que no puedo dejar de participar en el debate.

1) Subyace una oposición entre verdad y utilidad. La idea de que si se busca un conocimiento útil o aplicado necesariamente se pierde la libertad y el compromiso con la verdad:
"Si el antropólogo realiza su investigación pagado por una empresa o por una institución, es muy probable que se vea obligado a seguir unas pautas concretas, sino directamente a defender una tesis prediseñada."
No es más probable que ocurra eso en el trabajo aplicado que en la investigación "pura" (aunque el artículo que comento no use esta expresión la oposición tradicional supone la idea de por sí ingenua de que existe una investigación "pura").
En primer lugar ningún profesional está obligado a defender una tesis prediseñada. Si desean contratarte es porque reconocen que tu puedes averiguar o resolver algo que ellos no saben o no pueden. El antropólogo aplicado, cualquier consultor en general no es un soldado para obedecer órdenes. Es un profesional con un saber especializado al que se consulta por ese saber. Sólo quien nunca realizó una consultoría puede tener un temor tan infundado. Es un fantasma. Insisto en que es una característica de la consultoría. Si ya saben lo que quieren no contratan un consultor.
En segundo lugar, un investigador no aplicado no está exento de querer demostrar a toda costa una hipótesis o una "tesis prediseñada". Todos tenemos convicciones, valores, alguna ideología, y casi siempre muy loable y altruista. Por más "no aplicada" que sea la investigación el investigador puede estar emocionalmente comprometido con una idea y ceder a la tentación de descartar la información que la contradice o bien inconscientemente NO VER lo que la contradice. No es cierto que este "peligro" es propio del trabajo aplicado y que la investigación pura está libre de él. Es una cuestión de profesionalismo, de rigurosidad metodológica, de vigilancia epistemológica independiente de la naturaleza aplicada o "pura" del trabajo que se realice.

2) El otro prejuicio que encuentro es que la investigación acción es intrínsecamente paternalista y, en consecuencia, contradictoria con sus objetivos participativos. Siempre estuve en contra de idealizar la investigación acción. No acuerdo con que sea intrínsecamente “liberadora” o cosas por el estilo. Pero tampoco es intrínsecamente paternalista. Ambos son prejuicios. El paternalismo o la horizontalidad no es propio del método sino de las personas que lo aplican.
Es muy posible que alguien muy paternalista diga que hace investigación acción participativa pero induzca todas las conclusiones en los debates, baje línea y dé órdenes, aunque todo eso esté contraindicado por el método. Y también es muy posible que un investigador que usa métodos convencionales pero es más respetuoso para con el grupo humano con el que trabaja tome las decisiones que todo investigador debe tomar en el transcurso de un estudio sólo tras deliberar con el grupo y teniendo en cuenta los deseos e intereses del mismo, de modo tal que la investigación satisfaga intereses y aspiraciones del grupo que el investigador considera legítimas. De hecho eso ocurre con frecuencia.
Pero por otra parte el autor se contradice a si mismo cuando sostiene que la investigación-acción se contradice a sí misma. Veamos:
“[...] otra de las cuestiones clave en esta Antropología aplicada, sobre todo si hablamos de la metodología de la investigación-acción, es que entra en contradicción consigo misma: si el objetivo es que la población se autogestione, sea consciente de las problemáticas a las que se enfrenta y sea capaz de resolverlas por sí sola ¿Para qué es necesaria la figura del antropólogo?. […] En este caso, considero que el proceso participativo es que la propia gente se interese y se informe sobre lo que quiere gestionar o las problemáticas que quiere abordar según sus propias necesidades.”
Así es que Malinowski considera que el antropólogo no es necesario y que lo participativo sería “que la gente se informe”. Si tiene que informarse es porque le falta información. ¿Y entonces porqué no es necesario el antropólogo?. Malinowski sostiene que la pretensión de que un antropólogo se asocie a una comunidad para realizar juntos un estudio es paternalista porque supone que la comunidad por sí sola no puede, pero luego él dice que a la comunidad le falta información. Según lo que sostiene Malinowski eso sería paternalista y ahí se contradice.
Pero no te preocupes porque no es paternalista reconocer que la gente no sabe todo. Nadie sabe todo. Si tenemos que levantar una casa contratamos a un arquitecto porque usualmente los que no lo son no saben cómo diseñar una casa (hay excepciones). Pues la mayoría de la gente no tiene la preparación y el entrenamiento para realizar una investigación, por eso cuando necesita hacer una le viene bien contratar un investigador. Y puede ser un antropólogo. Como puede ser otro profesional, según las necesidades del grupo.
En resumen, si no eres paternalista y no estás dispuesto a convertirte en un soldado o en un mentiroso que se esmera en demostrar tesis prediseñadas que sabes que no son verdad, nada ni nadie puede obligarte a hacerlo por más que trabajes por contrato. Pero más aún, es poco probable que lo intenten. La calidad, rigurosidad y profesionalidad de tu trabajo sólo dependen de ti, no de la naturaleza aplicada no no aplicada del trabajo. 
¿Tú. qué opinas?. 

domingo, 1 de julio de 2012

Acceso abierto y bibliometría alternativa

Desde la última clase que dicté sobre búsqueda bibliográfica en el segundo cuatrimestre del año pasado hasta hoy se han producido cambios profundos en el mundo de las publicaciones científicas. La crisis económica en los paises del norte puso a las Universidades del primer mundo, como las de Harvard, Cambridge y otras en una situación similar a la que es habitual en el hemisferio sur: ya no tienen dinero para continuar pagando el acceso a las publicaciones a las que vienen accediendo.

Eso hizo que comenzara a prevalecer el interés por el acceso al conocimiento por sobre el negocio editorial y que comenzaran a tomarse en serio propuestas alternativas que tienen ya varios años de antigüedad pero que hasta el momento venían siendo marginales, como el acceso abierto. Hoy aseguran que "la transición al acceso abierto es inevitable".

La primera movida fue un boycott mundial al editorial Elsevier: se convocó a los académicos a no enviar más artículos a ninguna de las revistas de este editorial si no bajaba los precios. Luego se presentaron varios proyectos de ley en diferentes países para que los resultados de todas las investigaciones científicas que fueron financiadas con dinero público (proveniente de agencias estatales, es decir con los impuestos) se publiquen bajo la modalidad de acceso abierto a todo el mundo. En nuestro país ya tiene media sanción el proyecto de ley correspondiente. A raíz de eso las universidades de todo el mundo están dando mayor impulso a los repositorios, bibliotecas digitales de acceso abierto donde se puede consultar la producción de los docentes, investigadores y egresados de una universidad. Incluso algunas instituciones financiadoras de investigaciones científicas, como el Wellcome Trust, de Inglaterra, ha decidido penalizar a los investigadores que no publiquen todos sus papers en revistas de acceso abierto reteniéndoles el último cheque de su subvención, lo que equivale aproximadamente a un 10% del financiamiento total.

La UNLP ya tenía el suyo, el SeDICI, y recientemente nuestra Facultad creó Naturalis, cuyo contenido crece cada día. A esto se suma otro movimiento, impulsado por el auge de las redes sociales, el microblogging y en general todas las herramientas de tipo Web 2.0, que está desarrollando medidas bibliométricas alternativas a los índices de impacto del ISI, hasta ahora hegemónicos.

Estas nuevas medidas altenativas, conocidas como altmetrics, miden el impacto de las publicaciones científicas no solo por la cantidad de citas de colegas en otras revistas científicas, sino también por la cantidad de menciones que reciben en Facebook, Twitter, Linkedin y otros sitios similares, lo cual da cuenta de un impacto mucho más amplio del reducido al mundo académico. Por último, existen propuestas de sustituir el sistema de evaluación por parte de pares (peer review) por una modalidad también en auge denominada crowdsourcing (algo así como delegar la evaluación en la multitud).

Estas nuevas propuestas son mucho más ágiles y van más allá de la academia. Ninguna de ellas es nueva, pero todas ellas han comenzado a ser consideradas como una alternativa real a partir de que la crisis ha convertido en casi impracticable continuar con el sistema vigente.

Las cuestiones de fondo son muy importantes. Tienen que ver con los derechos de autor, la propiedad intelectual, con el derecho de acceder libremente a la información y con la gestión del conocimiento. Las nuevas propuestas provienen del movimiento open source y del software libre y son compatibles con las nuevas tecnologías y las nuevas relaciones de producción que ellas están impulsando. Marx decía que las formas de propiedad son la expresión jurídica de las relaciones de producción. Y que cuando las fuerzas productivas alcanzan cierto grado de desarrollo se vuelven incompatibles con las relaciones de producción vigentes y, en consecuencia, el derecho existente sobre la propiedad se convierte en un freno al avance de las fuerzas productivas.

En esta idea basé la hipótesis central de mi primer proyecto de tesis doctoral que no pude terminar por causa de la conjunción de la crisis económica del 2001 y mi crisis matrimonial de 2000. Ahí afirmaba que la criminalización de los hackers es la expresión de ese conflicto entre una legislación propia de la era industrial que desaparece y las nuevas relaciones de producción de las que el hacking es la expresión más avanzada.

Este conflicto viene siendo además el núcleo duro de las discusiones internacionales sobre patentes y propiedad intelectual en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio aún antes de su fundación, cuando eran las "rondas" del GATT, en especial la ronda Uruguay.
Este mismo conflicto está en la raíz de las luchas de los laboratorios transnacionales por patentar los genes y los organismos transgénicos, en los esfuerzos de las multinacionales del entretenimiento por evitar el intercambio de archivos de música y video a través de las redes, los de las megacorporaciones del software por evitar la copia de programas, el que impulsó las iniciativas retrógradas como la SOPA, PIPA y ACTA, que ya he comentado anteriormente en este blog.

Cualquiera que haga uso efectivo de las posibilidades de las nuevas tecnologías se convierte en un "pirata" para la legislación vigente, legislación que se escribió cuando estas tecnologías NO EXISTÍAN. Desde otro punto de vista podríamos decir que los verdaderos piratas son las editoriales y discográficas que lucran con la comercialización de obras que no produjeron, obteniendo por ello en ocasiones mayores ingresos que los propios autores.

Vivimos en una época que es un punto de bisagra. Dos modelos contradictorios están en lucha y la victoria de uno u otro tiene consecuencias absolutamente diferentes para la humanidad, y en ningún caso intrascendentes. Con el desarrollo de la biotecnología mantener la propiedad privada del conocimiento conduce a la ignorancia masiva y a la propiedad privada de la vida, de los alimentos, de la cura para las enfermedades y también de nuevas enfermedades. Imaginen un poco las consecuencias a futuro. En cambio si el conocimiento, las patentes y el código genético se aceptan y protegen bienes comunes, permitiendo su libre acceso, intercambio y mejora otra será la historia.

El principal argumento en contra que se escucha hace referencia a la justa retribución que merecen los creadores por su producción intelectual, la cual es al mismo tiempo un estímulo para que continúen produciendo. Pero ese argumento se basa en la premisa de que el actual modelo de negocio es el único posible, mientras que al mirar la historia del desarrollo de las nuevas tecnologías se descubren nuevos modelos de negocios, como el cobro por servicios, el mismo crowdsourcing y nuevas formas de propiedad, bajo la forma de licencias como las GNU (GPL, AGPL, LGPL, GFDL) o las diversas alternativas de Creative Commons. Hoy mismo están en discusión varias alternativas de nuevos modelos de negocio para las publicaciones científicas. Los invito a hacer fuerza para ayudar a la victoria de los nuevos modelos.

Para terminar les dejo algunas direcciones útiles sobre este tema para quienes deseen profundizar. Por otra parte en entradas anteriores de este mismo blog encontrarán más comentarios y vínculos sobre el boycott a Elsevier, el acceso abierto, los proyectos de ley argentinos sobre acceso libre a la cultura y a las publicaciones científicas.

jueves, 7 de junio de 2012

"¡Qué hermosa caca!"


Ayer analizando unos documentos del BID me encontré con esta frase:
Los elevados niveles de desigualdad de la región, íntimamente relacionados a la pobreza intergeneracional y la exclusión social, explican la distribución desigual de los valores numéricos y limitan el progreso de los indicadores sociales (BID - Estrategia de Desarrollo Social, 2003).
Su lectura me recordó inmediatamente la frase de una pensadora contemporánea amiga mía: "¡qué hermosa caca!". 
 
Claro, Uds. no tendrán idea de qué hablo porque no conocen la anécdota. En un cumpleaños en casa de una amiga, el hijo de uno de los invitados fue al baño y olvidó apretar el botón del inodoro. Detrás suyo fue otra invitada, de profesión bioquímica. Su profesión le otorga una mirada particular de los excrementos, que no tenemos el resto de los mortales, como inferir el estado de salud de su productor.
Pues resulta que tras entrar al baño y encontrarse con el “regalito” del niño salió inmediatamente y comentó en voz alta la frase ya mencionada, provocando el asombro y la risa de todos y la vergüenza de la madre del niño.
¿Y qué tiene que ver esta anécdota con el BID?. Si buscan la palabra “caca” en el Diccionario de la Real Academia Española verán que además de “excremento humano, y especialmente el de los niños pequeños” también significa “cosa de poco valor o mal hecha”. Y resulta que la frase que cito del BID está mal, no desde el punto de vista gramatical, sino por su contenido. Y me pareció “hermosa” por la oportunidad que brinda para explicar algunas nociones básicas de metodología, algo que parecen no conocer los autores del citado documento. Veamos

La frase anterior en un primer análisis aparenta ser una tautología, pero en realidad es un verdadero disparate: la desigualdad social es un fenómeno de esos que no se puede observar directamente. Por ello los "niveles de desigualdad" social se conocen por medio de indicadores, construidos especialmente. Por lo cual, traducida del bidish (el idioma del BID) al castellano, la frase dice que "los elevados valores de los indicadores explican porqué no bajan los valores de los indicadores". O, en otras palabras, que "los valores de los indicadores no bajan porque están altos".
Y digo que aparenta ser una tautología pero no lo es porque la tautología sería decir que "los valores están altos porque no están bajos". Pero en el “porque” en la frase del BID hay una atribución de causalidad, lo cual es un disparate a la vez que elude la consideración de las causas del fenómeno social para permanecer en el plano lógico-matemático de los valores numéricos.
Para que quede más claro y además no se piense que me estoy ensañando con una frase aislada mal redactada ofrezco un ejemplo más de este razonamiento que es típico de BID y de otras agencias internacionales:
La exclusión social suele ser otra característica de la pobreza estructural y, junto con su dimensión intergeneracional, ayuda a explicar la distribución sesgada que resulta evidente en los datos de los indicadores sociales— el progreso significativo para algunos y su total ausencia para otros (ídem).
Es decir, que el fenómeno que se quiere medir (la exclusión social) explica el comportamiento de sus indicadores. Es como si los autores del documento acabaran de descubrir que los valores de sus indicadores tienen algún correlato con un fenómeno social. Que existe en la realidad algo llamado "desigualdad social", que puede variar y entonces exclaman “¡Ah, por eso aumentaban los indicadores!”.
Pero eso no es todo: porque resulta que para esta gente una medición es una explicación y los fenómenos sociales son los que “explican” a los indicadores. O sea, 


Los indicadores se inventan para tener algo parecido a una medición de un fenómeno que se quiere explicar. “Parecido” porque estrictamente sólo se pueden medir propiedades observables y un indicador es sólo un proxy de una propiedad no observable. Pero la explicación usualmente se busca a través de un modelo que postula como causa cierta interacción entre diferentes variables. Cuando el comportamiento de las variables del modelo se corresponde con los valores reales del indicador, se considera que el modelo explica el fenómeno. Gráficamente,


 
Pero para los autores de los documentos del BID ¡es el fenómeno el que explica los valores del indicador!.
Y prefiero no enterarme de las sumas que les pagan a esta gente por escribir semejantes disparates.

lunes, 28 de mayo de 2012

¿Código de ética manual o de contraespionaje?


La ética de la investigación científica en antropología social es uno de los temas que tocamos en nuestra materia para los que se cuenta con menos bibliografía, partiendo de lo básico, que sería la existencia de un código de ética antropológica. Al menos no lo hay en Argentina y para la antropología social. Por ello siempre tomamos como referencia los códigos de la American Anthropological Asociation,  de la Asociación de Antropología Biológica Argentina o de la sociología. Por este motivo me atrajo el título del artículo de Maximilian Forte, “Cómo protegerse de un antropólogo: Un código de ética desde la base
Desde el título la propuesta ya resulta novedosa en tanto el código en cuestión se propone “desde la base” y se dirige no a los antropólogos sino a sus informante”. En efecto el autor advierte:
Esto es un documento escrito por un profesor de antropología, y usted debe sentirse libre de referirle a él como tal. Esto no es un documento escrito para antropólogos, sino para los que los reciben y acogen.
Además el título supone que un antropólogo es una persona peligrosa de la que hay que defenderse. También estas características despiertan el interés en leerlo. Ello se debe a que está redactado pensando en una situación especial en la que el antropólogo es un extranjero, en especial un inglés o norteamericano.
Este documento se basa en el supuesto de que el antropólogo extranjero trabaja con una comunidad que está organizada formalmente y que existe como comunidad en términos demográficos, residenciales y políticos, en un país diferente del país del investigador. Se supone que entre el antropólogo y la comunidad anfitriona no existen relaciones personales previas al comienzo de la investigación. Se supone además que el antropólogo no es miembro de la comunidad misma.
Salvo por la condición de extranjero los demás supuestos son válidos para la mayoría de los casos, por lo que me predispuse a leer el artículo en busca de indicaciones aplicables a otras situaciones. Pero el artículo es aún más original e ingenioso de lo que sugiere su título. 
El supuesto más fuerte no está explicitado pero sí sugerido: el antropólogo puede ser un espía. El segundo supuesto no explicitado es que los informantes están en condiciones de hacer los que el autor sugiere. Y el tercero es que el antropólogo puede satisfacer esas exigencias. Lo interesante es que de estos supuestos, los dos son falsos en la mayoría de los casos y el último siempre.
Veamos sólo algunos ejemplos de las recomendaciones de Forte a los informantes (Uds. pueden leer el artículo completo; realmente vale la pena):
  • Haga su propio código de ética y hágaselo saber a los antropólogos y a la institución de su país de origen, a su fuente de financiamiento, al comité de ética que reviso su propuesta de investigación, y hágales firmar para confirmar que hayan leído y comprendido el documento. Si no, envíe al antropólogo de regreso a su hogar.
  • Informe a su gobierno el nombre y origen del investigador y de que el o ella está en el país para llevar a cabo una investigación sobre usted y/o su comunidad.
  • Informe a la facultad en su universidad local, la universidad más cercana, o a la institución de investigación local en la que usted más confíe, del nombre y del origen del investigador extranjero, y proporcione detalles de su proyecto de investigación.
  • Si usted tiene amigos en los medios de comunicación locales, usted debe informarles también.
  • Exija ver una copia certificada de la propuesta de investigación que el antropólogo desarrollo como requisito para llevar a cabo su trabajo del grado y/o como parte de una petición para el financiamiento del proyecto. En el caso de una petición para el financiamiento de la investigación, pida ver todos los documentos que fueron mandados, y los que fueron recibidos por el investigador al haber sido aprobado su proyecto. Guarde todas las copias.
  • Informe al investigador que usted planea repasar el contenido de las ofertas de investigación detalladamente, y que usted tiene derecho de consultar con los investigadores locales. Mencione que posiblemente usted puede pedir cambios a la propuesta, y que cualesquiera que sean usted quiere que sean registrado en los mismos documentos revisados, y que se enviarán de regreso a la institución del investigador, ya sea de financiamiento o de otra índole. Pida el recibo firmado de las ofertas revisadas.
  • Exija evidencia formal que pruebe que el investigador está en su país con el conocimiento y la aprobación completos de su gobierno.
  • Pida las copias originales de los estados de cuenta del investigador por un período de un año, junto con una prueba de ingresos.
  • Negocie la remuneración inmediata y a largo plazo. Ser investigado toma su tiempo, y es razonable que usted cuente con una remuneración en términos materiales y monetarios, ya que usted está colaborando formalmente con la investigación y está haciendo posible el adelanto de la carrera del investigador.
Todas las recomendaciones de Forte me resultan muy graciosas. En primer lugar, la mayoría de los sujetos con los que trabajan los antropólogos en sus investigaciones pertenecen a poblaciones pobres y subalternas. Con frecuencia son analfabetos y carecen de conexión a las redes de energía eléctrica, agua potable y cloacas. Ni hablar de conectarse a Internet para leer el artículo de Forte. 
Pero aún si alguien se los acercara y pudieran leerlo o se los leyeran, por su condición subalterna no están en condiciones de seguir sus consejos porque a sus gobiernos no les importa siquiera de sus vidas. No es por casualidad que esas poblaciones llevan siglos de postergación, saqueo y abandono. Los gobiernos no atienden sus reclamos por derechos humanos o sociales básicos. ¿Los imaginan antendiendo a sus reclamos de información acerca de la legalidad del trabajo del antropólogo que los visita?.
Además ¿cómo acceden a contactarse con la universidad o el laboratorio en el que trabaja el antropólogo, o con la agencia que lo financia?. Si eso ocurriera en Argentina, ¿se imaginan al CONICET dándole explicaciones a los tobas sobre el financiamiento otorgado al investigador en cuestión?. En el Museo de La Plata los restos óseos de los indios que eran reclamados por sus descendientes durmieron más de 100 años antes de que les fueran restituidos (1). ¿Qué posibilidades hay de que un reclamo como el que aconseja Forte sea respondido en un tiempo razonable (menor al que le puede restar de vida al investigador, por ejemplo)?. ¿Se imaginan a la National Research Foundation respondiendo a una nota de los mapuches en reclamo de pruebas sobre la validez de las credenciales de un antropólogo norteamericano?.
En tercer lugar, ningún antropólogo está en condiciones de responder a las exigencias que plantea Forte. ¿Quien tiene una “ copia certificada de la propuesta de investigación”, o peor aún, quién lleva algo así encima, aún si lo tiene?. Cuando yo necesité un comprobante de mi condición de tesista solicité una constancia a mi Facultad y me proporcionaron una nota (sin certificar, por supuesto).
Por último, por razonable que pueda parecer el consejo de exigir una remuneración por el “trabajo” de informante, lo cierto es que a los investigadores mayoritariamente no les proporcionan financiamiento para eso. Y si lo hicieran probablemente también podría resultar cuestionable desde los puntos de vista ético y metodológico, pues los informantes estarían trabajando para un supuesto espía extranjero y la validez de la información que proporciona un informante a sueldo puede resultar dudosa.
En síntesis los consejos de Forte son absolutamente inaplicables. Aconseja a los informantes que hagan lo que no pueden hacer y que exijan al antropólogo lo que éste no puede ofrecer. Según este “código” no hay investigación antropológica posible. Sería mucho más práctico resumir estos consejos en uno solo:

“No reciba a los antropólogos en ningún caso. Échelos. No les responda ninguna pregunta. No se deje observar. Si Ud. es antropófago mejor cómaselos. Así se asegurará que no regresen. Y si es reductor de cabezas, zipee las de los antropólogos y no deje de exhibirlas en el museo comunitario, consignando el nombre, especialidad, Universidad de origen y fecha de defunción de los occisos. Así asustará a cualquier otro que llegue en el futuro y logrará que se vuelvan por donde vinieron.”

Pero si como código de ética el párrafo anterior resulta demasiado escueto, se puede enriquecer la propuesta de Forte con algunas exigencias adicionales. Por ej.:
  • Pídale al antropólogo que multiplique los panes y los peces y que camine sobre las aguas.
  • Pídale que recule con hojotas subiendo una pendiente.
  • Pídale que pase toda una noche dentro de una latita de azafrán y sin respirar.
  • Pídale que limpie la tierra y las aguas de los ríos de cualquier resto de petróleo derramado por alguna multinacional en la zona como Texaco, Repsol, Shell, etc., o que evapore los restos de glifosato esparcidos por los cultivadores de soja cercanos. También que cure a la gente de la comunidad de cualquier cáncer, enfermedad de piel, malformación congénita u otro padecimiento provocado por dicha contaminación.
  • Pídale que se convierta en un Ave Fénix, que se incinere ante sus ojos y que renazca de las cenizas unas horas más tarde, trayendo consigo algunos monitores de plasma de alta definición, ipods y tablets para todos y todas.
  • Si el antropólogo es argentino, exíjale  que le muestre su número de matrícula y que le lea la ley que regula el ejercicio de su profesión.
  • Reclámele que le explique en una sola frase en forma breve, concisa y fácilmente comprensible, qué es la antropología. (Aunque, pensándolo bien, esto último puede resultar muy cruel incluso para un espía extranjero).
Menos mal que Forte es profesor de antropología y no empleado público. No me gustaría que me tocara ser atendido por él al al tener que realizar un trámite. No quiero imaginarme la documentación que me pediría.
Más que un código ética el autor ha querido escribir un manual de contraespionaje orientado a impedir la realización de cualquier investigación antropológica. Todos sus consejos concluyen con la indicación de que “Si el antropólogo parece no estar conforme con sus peticiones, usted debe […] darle instrucciones para que parta y de por terminada su investigación”. Pero además aconseja a los informantes que mientan deliberadamente: “Escoja entre diferentes opciones la que mas le convenga -sea casual e impredecible- y proporcione información incorrecta”.
Yo me pregunto: si este señor es antropólogo (cosa que pareciera imposible) ¿no hay un código de ética que nos proteja a los antropólogos de colegas como éste, que tratan de impedir o invalidar el trabajo de sus pares?. ¿Uds. qué pìensan?.

NOTAS:
(1) Pepe, F. M., Añon Suárez, M., & Harrison, P. (2008). Identificación y restitución: «Colecciones» de restos humanos en el Museo de La Plata (2.a ed.). La Plata: GUIAS (Grupo universitario de investigación en antropología social).


Pepe, F. M., Añon Suárez, M., & Harrison, P. (2010). Antropología del genocidio. Identificación y restitución: «Colecciones» de restos humanos en el Museo de La Plata (2.a ed.). La Plata: Ed. De la Campana - Colectivo GUIAS (Grupo universitario de investigación en antropología social).

lunes, 21 de mayo de 2012

Más sobre el acceso libre a la cultura

Mientras en el mundo, y en especial en los EEUU, sigue la campaña a favor del acceso abierto a las publicaciones científicas y el boycott al editorial Elsevier (ver el siguiente video)...



...en Argentina se ha presentado el primer proyecto de ley en defensa del libre acceso a la cultura en Internet, para que se deje de considerar "piratería" al acceso a la información, la música, el cine, la literatura, las artes plásticas, etc. El proyecto fue presentado por los diputados Fernando (Pino) Solanas y Julio Raffo del partido Proyecto Sur y fue tratado en audiencia pública en presencia de numerosas organizaciones representantes de los artistas, músicos, escritores y de software libre, instituciones académicas, etc. quienes manifestaron su apoyo a la iniciativa, que consta de sólo dos artículos. Este es el texto:
Art. 1. El acceso a las obras autorales comprendidas por la ley 11.723 o su uso mediante la red internet realizado en forma individual o en la intimidad del hogar, en el ámbito escolar, universitario o bibliotecas de acceso público y gratuito con la finalidad exclusiva de instruirse, instruirse, educarse, entretenerse o emocionarse y con exclusión de cualquier modalidad de utilización comercial o uso público de las mismas, constituye el ejercicio del derecho a acceder a la cultura y en ningún caso podrá configurar un acto ilícito aún cuando el usuario realizase una única copia en un archivo digital en su ordenador personal y la misma no fuera utilizada con fines comerciales o de lucro. Tampoco será punible el facilitar este acceso cuando el mismo se ofrezca gratuitamente al usuario. Art. 2. Queda derogada toda norma que se oponga al libre ejercicio del derecho contemplado en el artículo 1º.
Desde este blog apoyamos con entusiasmo esta iniciativa, que esperamos se convierta en ley, con lo cual la Argentina quedaría a la vanguardia de la legislación progresiva en materia de nuevas tecnologías. El proyecto protege el derecho de todo cioudadano a disfrutar (consumir y compartir) los productos culturales, asegurando el reconocimiento de la atuoría. Queda pendiente, sin embargo, hallar la manera de que los ingresos generados por la comercialización de las obras culturales beneficien sobre todo a sus productores a fin de que puedan vivir de esa actividad, antes que a los editores, grabadoras y distribuidores, intermediarios. Pero esta iniciativa sería, sin lugar a dudas, en caso de concretarse, un gran paso adelante.

Adicionalmente resulta alentador saber que ya cuenta con media sanción otro proyecto de ley, el de Repositorios Digitales, que "obliga a las instituciones del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología y que reciban financiamiento del Estado Nacional, a crear repositorios digitales institucionales de acceso abierto y gratuito en los que se depositará la producción científico tecnológica nacional". El proyecto, presentado por la diputada Graciela Gianettasio, del FpV fue aprobado en la Cámara Baja el pasado 23 de mayo. El comunicado del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva afirma que:
"Según los fundamentos del proyecto, el modelo de acceso abierto a la producción científico – tecnológica implica que los usuarios de este tipo de material pueden, en forma gratuita, leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o enlazar los textos completos de los artículos científicos, y usarlos con propósitos legítimos ligados a la investigación científica, a la educación o a la gestión de políticas públicas, sin otras barreras económicas, legales o técnicas que las que suponga Internet en sí misma".
Cualquier persona puede participar de la campaña por el acceso abierto a las publicaciones científicas norteamericanas firmando el petitorio que se encuentra en esta página. No es necesario ser norteamericano ni residir en los EEUU para participar. Sólo se debe abrir una cuenta en el sitio recién indicado, para lo cual se debe proporcionar el nombre y una dirección de correo. Nada más.

El conocimiento debe ser un bien común universal. Es injusto e inconveniente que sólo algunos países ofrezcan el acceso libre a su producción científica mientras que otros lo limiten. Quienes deseen involucrarse más en estas campañas pueden visitar, seguir y difundir los blogs de las organizaciones de acceso abierto, como http://access2research.org/, SPARC y http://thecostofknowledge.com/, así como las cuentas de Twitter @FakeElsevier, @Open_access, @costofknowledge, @SPARC_EU Y ‏@PLoS.

Video de la Audiencia pública sobre el acceso libre a la cultura en Internet (primera parte):



Segunda parte de la audiencia:



miércoles, 9 de mayo de 2012

¡Esto es antropología!

Hace unos meses comenté una noticia sobre las críticas que desataron unas declaraciones del gobernador del Estado de Florida, Rick Scott, en el sentido de que no se necesitan más antropólogos en Florida y se manifestó favorable a reasignar los fondos correspondientes a las carreras del campo llamado STEM (Science, Technology, engeneering y Mathemathics).
Las reacciones incluyeron una presentación en Prezi en la que decenas de estudiantes de antropología de la Universidad de Florida del Sur (USF), donde la propia hija del gobernador Scott estudia antropología. Fue esa presentación la que motivó la nota de este blog, porque me pareció un material excelente para los estudiantes que se preguntan en qué trabajan los antropólogos.
Por este motivo quise traducirlo a fin de acerlo más accesible a los estudiantes. Agradezco a su autora, Charlotte Noble, de la USF, quien gentilmente y con entusiasmo autorizó su traducción. En esta ocacsión les dejo la versión traducida. Espero que la disfruten y disipe un poco la incertidumbre acerca del campo laboral de nuestra disciplina.


domingo, 22 de abril de 2012

Las cosas por su nombre


Debo agradecer a Saúl Mira Cabrera, autor del artículo sobre "storytelling" en el blog "El oficio de sociólogo", porque con su nota me ha motivado a escribir esta. Lo que comenzó siendo un comentario en su blog creció lo suficiente como para que me decidiera a publicarlo como un artículo aparte. ¿Qué fue lo que me motivó a responderle?. Saúl comienza diciendo:
La técnica de investigación storytelling, parte de la idea de reconstruir parte de la realidad social a partir de una descripción elaborada por el sujeto de análisis. Este tipo de técnica de la narración suele aplicarse en diferentes estudios que traten sobre la identidad nacional...
Y más adelante agrega:
En la actualidad, ésta técnica se está desarrollando con mucha fuerza en investigación de mercados, emergiendo junto a ella una nueva técnica de investígación la netnografía, para estudiar los diferentes comentarios o aportaciones de los usuarios, en los diferentes espacios virtuales.

Es interesante ver cómo en el trabajo "aplicado" (1), o a demanda para un cliente, se van "inventando" técnicas como se producen nuevos productos comerciales. Es comprensible que en nuestra actividad como consultores desarrollemos técnicas especiales o usos específicos de algunas técnicas y les pongamos un nombre comercial. pero creo que sería sano que no confundamos esos productos comerciales con verdaderas técnicas de investigación así como que no confundamos técnicas con métodos, disciplinas o prácticas sociales.
Storytelling significa "contar historias". Eso es una práctica social. Tradicionalmente se le identifica con la función narrativa del lenguaje y puede asumir MUCHAS formas (anécdota, relato, mito, historia de vida, chiste, historia, etc.). Luego storytelling no es una técnica de investigación. La técnica puede ser el análisis narrativo, el análisis de discurso, el análisis de contenido, el análisis semiótico, etc. etc. cada uno de los cuales tiene muchas variantes.
En el mercado de la consultoría puede haberse puesto de moda ofrecer "storytelling" como un producto ("analizamos los relatos de sus clientes") pero nosotros mismos no debemos confundirnos.
Otro tanto ocurre con la netnografía, vocablo que designa la etnografía en la red, algo que inicialmente se llamó "etnografía virtual" o también cyberantropología. La netnografía, en tanto es etnografía no es una técnica ni un método. Es una disciplina que apela a variadas técnicas de registro de información y producción de datos primarios a partir de un trabajo de campo relativamente prolongado y poco estructurado. Se vale de técnicas como la observación con distintos grados de participación, la entrevista con distintos grados de profundidad y de estructuración, y se vale de instrumentos de registro como la fotografía, el video, la libreta de campo, el mapeo, la recolección de distinto tipo de documentos y/o de "ejemplares" (objetos). Y todo ello puede ser analógico o digital. Por ende netnografía no es ninguna técnica específica.
Un consultor pueda incluirla entre la lista de productos que ofrece a sus clientes porque momentáneamente es valorada en el mercado. Pero una lista como "netnografía, storytelling, grupos focales, consumer insights" sólo es homogénea en tanto cada uno de esos términos designa un producto comercial del consultor. Desde el punto de vista metodológico, en cambio, son cosas absolutamente incomparables (una disciplina, una práctica social, una técnica de relevamiento de información y un producto final del análisis).

NOTAS:
(1) Las comillas aquí se deben a que no comparto plenamente el término "ciencia aplicada" o "antropología aplicada", aunque es de uso común. Pero no es esta la oportunidad para explayarme sobre este punto.

sábado, 24 de marzo de 2012

Pizza Spy

Recientemente recibí uno de los tantos chistes que circulan por email, pero este en particular se ocupa de la creciente falta de privacidad de nuestra información personal, por lo que consideré interesante compartirlo. Se trata de una suerte de ejercicio de simulación de cómo sería el futuro si continúan las actuales tendencias, aunque con una veta de humor. Lo que sigue es una descripción de lo que podría llegar a ocurrir al encargar una pizza en los EEUU dentro de unos años:

OPERADOR: Gracias por llamar a Pizza Spy. ¿Puedo tener su Número de Identificación Nacional?

CLIENTE: Este... es que yo sólo quiero encargar una pizza...

OPERADOR: Pero para eso yo debo tener su Número de Identificación Nacional.

CLIENTE: Bueno... mi número es... espere... 610 2049998 - 45 - 54610.

OPERADOR: Gracias, Mr. Sheehan. Veo que Usted vive en el #1742 de Meadowland Drive; su teléfono particular es el 494 2366 494 2366 , su oficina está en Lincoln Insurance con el teléfono 745 2302 745 2302 , y su celular es el 266 2566 266 2566 . Y usted está llamando, veo, desde su casa.

CLIENTE: Es realmente cierto... pero ¿de dónde saca toda esa información?

OPERADOR: Es que estamos conectados a la instant.USA.infonet

CLIENTE: ¿Y eso qué es?

OPERADOR: El Sistema Nacional de Seguridad. Esa conexión agrega tan solo 15 segundos al tiempo de cada pedido. Bueno, ¿que pizza quiere?

CLIENTE: Quisiera dos de sus ' All meat special pizza'.

OPERADOR: No creo que sea una buena idea, señor...

CLIENTE: ¿Cómo? ¿Qué dice?

OPERADOR: Señor, sus informes médicos y otros sensores nos indican que Usted es hipertenso, y lo que es más, su colesterol y triglicéridos ya duplican los valores aceptables. El Seguro Nacional de Salud no nos autoriza a venderle algo que constituye para usted una elección muy peligrosa.

CLIENTE: Pero... ¿y qué me recomienda?

OPERADOR: Lo ideal para Usted sería nuestra 'Low fat ' pizza de soya. Le aseguro que le encantará.

CLIENTE: ¿Y por qué se imagina que eso puede llegar a gustarme?

OPERADOR: Es que vemos en pantalla que la semana pasada Usted consultó en una biblioteca pública el libro: 'Porotos de soya para el gourmet'. Por eso le sugerí la pizza de soya.

CLIENTE: Bueno, en fin..... Mándeme dos, de tamaño familiar.

OPERADOR: Perfecto. Eso será suficiente para Usted, para su esposa y sus dos hijos. Y las sobras servirán para alimentar a sus dos perros... El total es 49.99 US $.

CLIENTE: Bien, tome el número de mi tarjeta de crédito...

OPERADOR: Lo siento, señor. Deberá pagar en efectivo. Vemos que su crédito en la tarjeta VISA está totalmente excedido.

CLIENTE: No se preocupe, cuando llegue la pizza ya habré regresado del cajero automático del banco de mi esquina para sacar el efectivo.

OPERADOR: No creo que sea posible, señor. No podrá sacarlo pues también ya excedió el límite del efectivo disponible.

CLIENTE: Venga igual. Mi esposa me confirma que tiene el efectivo necesario en casa. Y tenemos hambre, ¿cuanto demorarán?

OPERADOR: Estamos un tanto demorados, unos 55 minutos aproximadamente. Veo que está cerca, si usted quiere puede retirarlas personalmente, aunque ignoro si tiene ganas de cargar pizzas en una moto.

CLIENTE: ¿Y cómo sabe que no iré en auto?

OPERADOR: Me aparece que, dado que usted se demoró en el pago de las cuotas, su automóvil fue incautado por el vendedor hace dos meses. En cambio su moto Harley ya está pagada y usted llenó el tanque ayer por la tarde.

CLIENTE: Pero, ¿por qué no se van al mismísimo infierno, acaban de calentar alli las pizzas y de paso me saludan al diablo?

OPERADOR: Yo le aconsejo, señor, que modere su lenguaje. Veo que fue denunciado por un policía de tránsito hace 14 meses por insultarlo y.... ah, sí... veo que un juez lo condenó a pasar tres meses en prisión por igual delito... Y salió hace dos semanas... ¿Son estas las primeras pizzas que encarga desde que salió en libertad?

CLIENTE: .... (sin habla).

OPERADOR: ¿Algo más, señor?

CLIENTE: Sí. Tengo un cupón de una oferta que dan ustedes de una Coca Cola de 2 litros con cualquier orden.

OPERADOR: Lo siento, pero nuestro aviso, al final, en letra pequeña, incluía una cláusula que indicaba que estamos inhibidos de ofrecerle gaseosas a diabéticos, tal como la Constitución vigente lo indica. Y usted aparece en un reciente chequeo con un principio de diabetes.

CLIENTE: .... Pues mire, cancele mi orden y usted de paso, métase las dos pizzas en el CULO. . .

OPERADOR: ¡Qué pena no poder complacerle!. Soy un robot y carezco de ese orificio. Tenga un buen día y gracias por llamar a Pizza Spy.

Para disfrutar y pensar.

*Agradezco a frankenstoen por facilitar la imagen que ilustra este artículo bajo licencia Creative Commons.

martes, 20 de marzo de 2012

Charla-debate de la Cátedra Libre Ciencia, política y sociedad

"Los caminos productivos a futuro. El papel del conocimiento"
El próximo jueves 29 de marzo próximo a las 18 hs. el Ing. Enrique Martínez, hasta hace pocos meses presidente del INTI, disertará sobre el actual modelo productivo, sus conflictos, contradicciones y prioridades, por invitación de la Cátedra Libre Ciencia, política y sociedad, de la UNLP. La charla tendrá lugar en Aula Germán Fernández de la Facultad de Ingeniería (calle 1 esquina 47).
El ingeniero Martínez es autor de "El fin del desempleo". "La solidaridad Tecnológica, Etapa Superior de la Justicia Social" y numerosos documentos sobre el rol del INTI. Para no perdérselo.

martes, 28 de febrero de 2012

El Gran Hermano avanza


El gobierno argentino está generalizando el uso de la tarjeta prepaga S.U.B.E. (Sistema Único de Boleto Electrónico) como medio de pago para el transporte urbano e interurbano en el área metropolitana de Buenos Aires. La tarjeta ya existía desde hace un tiempo pero su uso era totalmente voluntario y alternativo. Es decir, que coexiste con otros medios de pago, como las monedas. Recientemente el gobierno ha comenzado una campaña para presionar a los usuarios a sacar la tarjeta, poniendo un plazo más allá del cual quien no tenga la tarjeta SUBE deberá abonar más caro el boleto.
Disponer de la tarjeta libera a los usuarios de tener que disponer de monedas para abonar el pasaje, las que frecuentemente son difíciles de conseguir. También agiliza el pago del boleto. Hasta acá el sistema es bienvenido. Pero ahora deseo centrarme en un inconveniente (hay otros): la tarjeta es nominal e intransferible. Para tenerla se deben dar los datos personales, incluyendo el número de documento de identidad. El sistema no entrega un boleto (recibo) al usuario y guarda un registro completo del uso de la tarjeta.
Esto significa que las empresas de transporte y el Estado disponen de un registro de cada titular de una tarjeta SUBE que consigna qué medio de transporte utiliza, a qué hora lo toma y dónde lo toma, cada vez que usa un medio de transporte que acepta este sistema.
Es un sistema de vigilancia de los usuarios. El gobierno sabrá a cada minuto dónde puede encontrar a una persona, ya que al ser nominal se puede cruzar esta información con la de otras bases, impositivas, del ANSES, padrón electoral, etc. Saben dónde vivís, dónde trabajás, a qué hora y dónde tomás el colectivo para ir al trabajo y a qué hora y dónde lo tomás de regreso. Es como si te implantaran un chip que se monitorea por satélite. Casi.
La patético de todo esto es ver a la gente haciendo largas colas en la calle bajo el sol del verano para retirar su tarjeta y no quedarse afuera del sistema. Y temen no obtenerla antes de la fecha en que aumentará el costo del boleto.
La practicidad de la tarjeta electrónica como medio de pago es indudable. Pero la nominalidad e intransferibilidad es injustificable. En Mar del Plata y Rosario hay sistemas similares, con tarjetas recargables, pero que son anónimos. En La Plata hay también una tarjeta electrónica anónima, no recargable, que vale por 20 viajes. En estos sistemas el pasajero obtiene su tradicional boleto como constancia de pago y seguro de viaje. Nada obliga a que el usuario deba dar sus datos personales ni amerita que se lleve un registro individual del uso de la tarjeta.

Es asombroso lo poco que respetamos nuestra privacidad.
Pero esto no es un hecho aislado. Cada vez se extiende más la instalación de cámaras de video en las calles. Supuestamente es por nuestra seguridad. Pero ocurre que la misma cámara que puede filmar a un ladrón intentando ingresar a tu casa, registra cuándo salís y cuándo volvés. Cruzalo con los datos de la SUBE y podría servir para que vayan a robar a tu casa cuando SABEN que no habrá nadie. Pero, claro, la policía no haría eso. Tal vez sea demasiado paranoico siquiera pensarlo. Por algo cada vez que ocurre un robo domiciliario los ciudadanos reclaman más vigilancia policial, más patrulleros, más policías.
Pero todo esto no es más que una parte del gran avance sobre nuestra privacidad. Buena parte del mismo no nos lo impone un gobierno autoritario como el de la novela de Orwell, sino que nos lo ofrecen las corporaciones y nosotros solitos les entregamos nuestra privacidad, nuestra información personal, ventilamos para ellos nuestra intimidad... GRATIS.
Pensá en todas las fotos que la gente sube a las redes sociales como Facebook. Ahora mismo las corporaciones están dando una batalla para limitar el uso de producciones culturales como las imágenes sin el debido pago al propietario de los derechos. Pero cientos de miles o millones de personas les REGALAN las fotos de su familia y amigos a estas corporaciones. Ellos desean cobrarnos por el uso de una imagen, pero nosotros les regalamos las nuestras. ¿Cómo lo consiguen?. La vanidad y el cholulismo de "estar en Internet", tener muchos "clicks" de "me gusta", el rating de popularidad es suficiente carnada para que muchos de nosotros les regalemos nuestra intimidad.
Y lo van perfeccionando. Ahora Facebook te induce a que además seas alcahuete de tus amigos. Ya no sólo te piden que vos te exhibas. También te invitan a que reveles los gustos de tus amigos. Luego les ofrecen a ellos el jueguito de decidir si sus amigos han acertado. O sea que les piden que corroboren la información que otros dieron de ellos. ¿Para qué quieren toda esa información?: Estudios de mercado. Cada vez que marcás "me gusta" estás llenando una encuesta para un estudio de mercado.
Google Earth te invita a que marques donde queda tu casa. Gmail te pide que ingreses el número de tu teléfono celular "porque si llegaras a tener problemas para acceder a tu cuenta te mandan por sms las instrucciones para recuperarla". Claro, es por tu bien. No es que a ellos les interese conocer tu número de celular. ¿Para qué habrían de quererlo?. No pensarás que también querrán mandarte publicidad al celular.
También te invitan a que unifiques tus cuentas: la de Gmail, Facebook, Twitter. YouTube, Blogger, o las que tengas. Un sueño de larga data de las corporaciones es poder individualizar a cada usuario y monitorear TODO lo que hace en Internet. Lo han intentado varias veces de diferentes maneras: con un chip de Intel que permitía identificar en forma unívoca a una computadora aunque cambiara su dirección IP, con la iniciativa de Microsoft Passport.NET por la cual con una misma cuenta te podés loguear en todos los sitios, y otras iniciativas más.
Antes no pudieron lograrlo porque defensores de la privacidad protestaron. Intel tuvo que desactivar en aquellos chips la capacidad de identificar a la PC. Passport.NET tampoco tuvo éxito. Pero volvió renovada: ¿cuántos sitios te ofrecen la posibilidad de loguearte usando tu cuenta de Facebook?.
Después el Messenger te sugiere que pongas una frase junto a tu nombre indicando tu estado de ánimo de hoy y/o qué estás haciendo. Caramba, ¿es que también tengo que dejar saber a todos lo que estoy pensando?. No te obligan a hacerlo, no claro. Te invitan. Lo asombroso es cuanta gente acepta la invitación.
Recapitulemos: tienen los datos de tu perfil, las fotos de tu familia, los datos de tus amigos, conocen tus gustos, dónde queda tu casa, cuándo te vas de vacaciones, a qué hora vas al trabajo, qué colectivo tomás, qué pensás y cual es tu estado de ánimo a cada momento. O, bueno, es lo que tratan de llegar a saber. Si trataran de obtener de nosotros esa información por la fuerza tal vez habría resistencias, protestas, reclamo por los derechos y libertades individuales. Lo asombroso es cómo gradualmente están consiguiendo que les entreguemos toda esa información voluntariamente y gratis.



NOTA
: Agradezco al blog "Derecho a leer" por el banner y a la gente de Iconoclasistas por sus imágenes libres, que me permitieron modificarlas para la ocasión sin temor a ser perseguido por los corsarios de la propiedad intelectual.

sábado, 11 de febrero de 2012

Hoy 11 de febrero nueva protesta mundial por el futuro de Internet

Usuarios de todo el mundo se están movilizando a través de la página web Access Now para crear concentraciones a modo de protesta contra la ACTA. En la página web se facilita información sobre las protestas y los actos organizados, entre los que destacan movilizaciones simultáneas en varias ciudades de Europa el sábado 11 de febrero.
ACTA es un acuerdo para la protección de los derechos de autor en Internet, que aumentará el control sobre la Red. A pesar de que las reciente movilizaciones contra los proyectos conocidos por las siglas SOPA y PIPA consiguieron que los congresistas norteamericanos los retiraran, las corporaciones que impulsan las medidas represivas que contienen esos proyectos siguen presionando a los políticos para hacer pasar esas mismas medidas a través de acuerdos comerciales secretos, como ACTA, que constituyen una burla a la democracia y la voluntad popular y una amenaza a las libertades actualmente vigentes en Internet para compartir información y conocimiento.
Desde Accesss Now también permiten la creación de nuevas protestas que se sumen a las ya organizadas. Aquellos usuarios que quieran sumarse a las concentraciones contra ACTA y que vean que en su ciudad no hay ninguna programada, pueden ponerse en contacto con la web para solicitar la creación de un nuevo evento. Para coordinar estas protestas, desde Accesss Now también están recurriendo a páginas de Facebook, a través de las cuales los usuarios pueden comunicarse.
Los usuarios interesados pueden acceder a Access Now para consultar las ciudades que participarán en la protesta y ampliar la información de las mismas. En el caso de España, hay movilizaciones concertadas en Madrid y Barcelona
Desde la página web también han recomendado la descarga de la aplicación móvil Ustream para poder seguir las novedades e informar de cualquier noticia durante las protestas.

Detén ACTA & TPP: Dile a los políticos de tu país: NUNCA usen acuerdos comerciales secretos para meterse con la Internet. ¡Nuestras libertades dependen de ello!

Para usuarios europeos, este formulario enviará un email a cada MEP con una dirección de email conocida.
Fight For The Future puede contactarte sobre futuras campañas. Nunca compartiremos tu dirección de correo con nadie. Privacy Policy



Si tenés un blog o sitio web podés participar incluyendo este código en una página. Si tenés cuenta en Facebook o Tweeter podés participar difundiendo la campaña entre tus contactos.