martes, 28 de febrero de 2012

El Gran Hermano avanza


El gobierno argentino está generalizando el uso de la tarjeta prepaga S.U.B.E. (Sistema Único de Boleto Electrónico) como medio de pago para el transporte urbano e interurbano en el área metropolitana de Buenos Aires. La tarjeta ya existía desde hace un tiempo pero su uso era totalmente voluntario y alternativo. Es decir, que coexiste con otros medios de pago, como las monedas. Recientemente el gobierno ha comenzado una campaña para presionar a los usuarios a sacar la tarjeta, poniendo un plazo más allá del cual quien no tenga la tarjeta SUBE deberá abonar más caro el boleto.
Disponer de la tarjeta libera a los usuarios de tener que disponer de monedas para abonar el pasaje, las que frecuentemente son difíciles de conseguir. También agiliza el pago del boleto. Hasta acá el sistema es bienvenido. Pero ahora deseo centrarme en un inconveniente (hay otros): la tarjeta es nominal e intransferible. Para tenerla se deben dar los datos personales, incluyendo el número de documento de identidad. El sistema no entrega un boleto (recibo) al usuario y guarda un registro completo del uso de la tarjeta.
Esto significa que las empresas de transporte y el Estado disponen de un registro de cada titular de una tarjeta SUBE que consigna qué medio de transporte utiliza, a qué hora lo toma y dónde lo toma, cada vez que usa un medio de transporte que acepta este sistema.
Es un sistema de vigilancia de los usuarios. El gobierno sabrá a cada minuto dónde puede encontrar a una persona, ya que al ser nominal se puede cruzar esta información con la de otras bases, impositivas, del ANSES, padrón electoral, etc. Saben dónde vivís, dónde trabajás, a qué hora y dónde tomás el colectivo para ir al trabajo y a qué hora y dónde lo tomás de regreso. Es como si te implantaran un chip que se monitorea por satélite. Casi.
La patético de todo esto es ver a la gente haciendo largas colas en la calle bajo el sol del verano para retirar su tarjeta y no quedarse afuera del sistema. Y temen no obtenerla antes de la fecha en que aumentará el costo del boleto.
La practicidad de la tarjeta electrónica como medio de pago es indudable. Pero la nominalidad e intransferibilidad es injustificable. En Mar del Plata y Rosario hay sistemas similares, con tarjetas recargables, pero que son anónimos. En La Plata hay también una tarjeta electrónica anónima, no recargable, que vale por 20 viajes. En estos sistemas el pasajero obtiene su tradicional boleto como constancia de pago y seguro de viaje. Nada obliga a que el usuario deba dar sus datos personales ni amerita que se lleve un registro individual del uso de la tarjeta.

Es asombroso lo poco que respetamos nuestra privacidad.
Pero esto no es un hecho aislado. Cada vez se extiende más la instalación de cámaras de video en las calles. Supuestamente es por nuestra seguridad. Pero ocurre que la misma cámara que puede filmar a un ladrón intentando ingresar a tu casa, registra cuándo salís y cuándo volvés. Cruzalo con los datos de la SUBE y podría servir para que vayan a robar a tu casa cuando SABEN que no habrá nadie. Pero, claro, la policía no haría eso. Tal vez sea demasiado paranoico siquiera pensarlo. Por algo cada vez que ocurre un robo domiciliario los ciudadanos reclaman más vigilancia policial, más patrulleros, más policías.
Pero todo esto no es más que una parte del gran avance sobre nuestra privacidad. Buena parte del mismo no nos lo impone un gobierno autoritario como el de la novela de Orwell, sino que nos lo ofrecen las corporaciones y nosotros solitos les entregamos nuestra privacidad, nuestra información personal, ventilamos para ellos nuestra intimidad... GRATIS.
Pensá en todas las fotos que la gente sube a las redes sociales como Facebook. Ahora mismo las corporaciones están dando una batalla para limitar el uso de producciones culturales como las imágenes sin el debido pago al propietario de los derechos. Pero cientos de miles o millones de personas les REGALAN las fotos de su familia y amigos a estas corporaciones. Ellos desean cobrarnos por el uso de una imagen, pero nosotros les regalamos las nuestras. ¿Cómo lo consiguen?. La vanidad y el cholulismo de "estar en Internet", tener muchos "clicks" de "me gusta", el rating de popularidad es suficiente carnada para que muchos de nosotros les regalemos nuestra intimidad.
Y lo van perfeccionando. Ahora Facebook te induce a que además seas alcahuete de tus amigos. Ya no sólo te piden que vos te exhibas. También te invitan a que reveles los gustos de tus amigos. Luego les ofrecen a ellos el jueguito de decidir si sus amigos han acertado. O sea que les piden que corroboren la información que otros dieron de ellos. ¿Para qué quieren toda esa información?: Estudios de mercado. Cada vez que marcás "me gusta" estás llenando una encuesta para un estudio de mercado.
Google Earth te invita a que marques donde queda tu casa. Gmail te pide que ingreses el número de tu teléfono celular "porque si llegaras a tener problemas para acceder a tu cuenta te mandan por sms las instrucciones para recuperarla". Claro, es por tu bien. No es que a ellos les interese conocer tu número de celular. ¿Para qué habrían de quererlo?. No pensarás que también querrán mandarte publicidad al celular.
También te invitan a que unifiques tus cuentas: la de Gmail, Facebook, Twitter. YouTube, Blogger, o las que tengas. Un sueño de larga data de las corporaciones es poder individualizar a cada usuario y monitorear TODO lo que hace en Internet. Lo han intentado varias veces de diferentes maneras: con un chip de Intel que permitía identificar en forma unívoca a una computadora aunque cambiara su dirección IP, con la iniciativa de Microsoft Passport.NET por la cual con una misma cuenta te podés loguear en todos los sitios, y otras iniciativas más.
Antes no pudieron lograrlo porque defensores de la privacidad protestaron. Intel tuvo que desactivar en aquellos chips la capacidad de identificar a la PC. Passport.NET tampoco tuvo éxito. Pero volvió renovada: ¿cuántos sitios te ofrecen la posibilidad de loguearte usando tu cuenta de Facebook?.
Después el Messenger te sugiere que pongas una frase junto a tu nombre indicando tu estado de ánimo de hoy y/o qué estás haciendo. Caramba, ¿es que también tengo que dejar saber a todos lo que estoy pensando?. No te obligan a hacerlo, no claro. Te invitan. Lo asombroso es cuanta gente acepta la invitación.
Recapitulemos: tienen los datos de tu perfil, las fotos de tu familia, los datos de tus amigos, conocen tus gustos, dónde queda tu casa, cuándo te vas de vacaciones, a qué hora vas al trabajo, qué colectivo tomás, qué pensás y cual es tu estado de ánimo a cada momento. O, bueno, es lo que tratan de llegar a saber. Si trataran de obtener de nosotros esa información por la fuerza tal vez habría resistencias, protestas, reclamo por los derechos y libertades individuales. Lo asombroso es cómo gradualmente están consiguiendo que les entreguemos toda esa información voluntariamente y gratis.



NOTA
: Agradezco al blog "Derecho a leer" por el banner y a la gente de Iconoclasistas por sus imágenes libres, que me permitieron modificarlas para la ocasión sin temor a ser perseguido por los corsarios de la propiedad intelectual.

sábado, 11 de febrero de 2012

Hoy 11 de febrero nueva protesta mundial por el futuro de Internet

Usuarios de todo el mundo se están movilizando a través de la página web Access Now para crear concentraciones a modo de protesta contra la ACTA. En la página web se facilita información sobre las protestas y los actos organizados, entre los que destacan movilizaciones simultáneas en varias ciudades de Europa el sábado 11 de febrero.
ACTA es un acuerdo para la protección de los derechos de autor en Internet, que aumentará el control sobre la Red. A pesar de que las reciente movilizaciones contra los proyectos conocidos por las siglas SOPA y PIPA consiguieron que los congresistas norteamericanos los retiraran, las corporaciones que impulsan las medidas represivas que contienen esos proyectos siguen presionando a los políticos para hacer pasar esas mismas medidas a través de acuerdos comerciales secretos, como ACTA, que constituyen una burla a la democracia y la voluntad popular y una amenaza a las libertades actualmente vigentes en Internet para compartir información y conocimiento.
Desde Accesss Now también permiten la creación de nuevas protestas que se sumen a las ya organizadas. Aquellos usuarios que quieran sumarse a las concentraciones contra ACTA y que vean que en su ciudad no hay ninguna programada, pueden ponerse en contacto con la web para solicitar la creación de un nuevo evento. Para coordinar estas protestas, desde Accesss Now también están recurriendo a páginas de Facebook, a través de las cuales los usuarios pueden comunicarse.
Los usuarios interesados pueden acceder a Access Now para consultar las ciudades que participarán en la protesta y ampliar la información de las mismas. En el caso de España, hay movilizaciones concertadas en Madrid y Barcelona
Desde la página web también han recomendado la descarga de la aplicación móvil Ustream para poder seguir las novedades e informar de cualquier noticia durante las protestas.

Detén ACTA & TPP: Dile a los políticos de tu país: NUNCA usen acuerdos comerciales secretos para meterse con la Internet. ¡Nuestras libertades dependen de ello!

Para usuarios europeos, este formulario enviará un email a cada MEP con una dirección de email conocida.
Fight For The Future puede contactarte sobre futuras campañas. Nunca compartiremos tu dirección de correo con nadie. Privacy Policy



Si tenés un blog o sitio web podés participar incluyendo este código en una página. Si tenés cuenta en Facebook o Tweeter podés participar difundiendo la campaña entre tus contactos.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Boicott a Elsevier y la Research Works Act (RWA)

"Los editores como enemigos de la ciencia"
Además de los difundidos y repudiados proyectos de ley SOPA y PIPA, ya comentados en este blog, está en marcha el tratamiento de otro proyecto de ley de similar tenor dirigido a cercenar el libre acceso al conocimiento científico, llamada Research Works Act (RWA) o Ley de Trabajos de Investigación. El proyecto de ley fue presentado el 6 de diciembre pasado en el Congreso de los EEUU y procura la prohibición expresa del acceso abierto y gratuito a las investigaciones financiadas con dinero público. Es decir, todos los estudios y ensayos financiados con dinero de los ciudadanos serían accesibles sólo mediante pago. Esto es lisa y llanamente apropiación privada de bienes públicos, perjudica al avance del conocimiento científico, que sólo puede hacerse en forma colaborativa y forma parte del cercenamiento de las libertades de acceso a la información que se están realizando en forma global.
Pongámoslo claro: existe un vínculo estrecho entre las licencias privativas de software, el patentamiento de genes, la defensa del copyright, la lucha contra la supuesta "piratería", el avance sobre la privacidad de los usuarios de las redes informáticas y todos los intentos de incluir la propiedad intelectual en los tratados internacionales de comercio. En todos estos casos existe una apropiación privada de un patrimonio público inmaterial de la humanidad. En todos ellos se argumenta falsamente estar defendiendo a los productores. En todos ellos son las grandes corporaciones las que están defendiendo y procurando extender su monopolio sobre la producción de conocimiento pasada y FUTURA. Son los laboratorios, las editoriales, las discogfráficas, las multinacionales del entretenimiento las que están tratando de "alambrar" conocimientos públicos. No los autores.
¿Dónde estaría la humanidad si en la prehistoria se hubiera patentado la rueda, si los chinos hubieran patentado el arroz, los americanos la papa, el zapallo y el maíz, los pueblos del cercano oriente el trigo, o si se hubiera patentado la escala musical, etc.?. ¿Qué clase de mundo habitaríamos si no hubiéramos podido nunca utilizar esos y otros millones de ideas que produjo la humanidad sin pagar royalties, copyright u otros derechos?.
El extraordinario progreso tecnológico de las últimas décadas se debe en gran medida a que una serie de inventos, entre los cuales se encuentra la Internet y todas las tecnologías de la información y la comunicación, han puesto al alcance de todos una vastedad impresionante de conocimientos producidos en todo el mundo y en todas las épocas. Este hecho multiplicó la creatividad y aceleró la tasa de innovación. Alambrando los conocimientos, bloqueando su acceso, cobrando por el uso de las ideas y no sólo por el uso de los bienes y servicios derivados de esas ideas, frenará abruptamente ese progreso y significará un retroceso, además de una pérdida de libertades. Esto ya es serio en el caso de los proyectos SOPA y PIPA, pero resulta más grave aún con los conocimientos científicos.
Estamos en el comienzo de una nueva edad de la humanidad, como dice Wallerstein de un "cambio epocal", tal vez en la transición entre dos modos de producción, y estamos presenciando los intentos de una "acumulación primitiva" del saber de la humanidad.
Hace sólo unas décadas quedaban en Europa bosques comunales, donde la gente podía acudir a recoger leña para su hogar y frutos del bosque para el consumo propio. Otro tanto ocurría con la pesca en ríos, lagunas y mares. El capitalismo fue gradualmente privatizando todos los bienes públicos (las fuentes de recursos naturales), y convirtiéndolos en mercancías a cuya explotación tenía derecho un particular. Igual que ocurrió antes con la tierra a través de las guerras, como ocurrió en Argentina en ocasión de la campaña del desierto, se despoja a todos del libre usufructo de un bien común para convertirlo en una fuente de lucro privada.
Eso es lo que estamos presenciando hoy con el conocimiento en los albores de la Sociedad del Conocimiento. A aquellos que no lo conocen recomiendo la lectura del cuento de Bellamy "El mercado", una parábola sobre el origen del capitalismo, que hallarán muy vigente si al leerla sustituyen el agua por el conocimiento.
El 31 de enero el diaario español El mundo informó que cientos de científicos decidieron iniciar un boicott contra el grupo editorial Elsevier, que publica revistas científicas y provee de acceso online a sus contenidos:
Con una petición de firmas pública, cientos de científicos han decidido iniciar un boicot al grupo editorial holandés por sus "precios desorbitados", sus prácticas abusivas y "su apoyo a medidas como la SOPA, PIPA y la Ley de Trabajos de Investigación, cuyo espíritu es restringir el intercambio gratuito de información".
...
Además de estas prácticas abusivas, los científicos también critican el apoyo del grupo holandés a leyes como la Stop Online Piracy Act, SOPA, mundialmente famosa tras el cierre de Megaupload, la PROTECT IP Act (PIPA) y la Research Works Act (Ley de Trabajos Científicos o RWA). [...] De hecho, varias publicaciones han denunciado que los dos congresistas que presentaron el texto, la demócrata Carolyn Maloney y el republicano Darrell Issa, recibieron dinero de Elsevier.
Va a ser difícil que el movimiento de repudio a este proyecto de ley junte tanta gente como la campaña contra la SOPA y la PIPA, debido a que la población afectada en forma directa e inmedia es la comunidad científica, que es mucho menor. pero es por lo menos igual de importante oponerse a su aprobación porque no afecta sólo a los científicos de los EEUU sino a todo el mundo.

Desde este blog y en todas las instancias donde resulte apropiado, seguiré manifestándome a favor del software libre, el derecho a la privacidad en las redes, de las iniciativas de acceso libre a la información, del derecho a compartir información mediante archivos digitales, de las iniciativas de publicaciones científicas de Acceso abierto, de la defensa de los bienes comunes de la humanidad incluido el conocimiento, y de las libertades públicas, en contra de su comodificación, del control social, y la restricción de las libertades.

El petitorio contra Elsevier y la RWA se puede firmar en: The cost of knowledge.

Para informase más:
El texto de la RWA puede leerse aquí.
Un artículo en inglés sobre la RWA: The Research Works Act: a damaging threat to science.
Wiki Journal publishing reform
Artículo sobre la RWA en Wikipedia

jueves, 2 de febrero de 2012

¿Cultura organizacional?

La noción de cultura organizacional no es antropológica. Para la teoría antropológica, que cuestiona desde hace alrededor da 50 años la noción de sub-cultura y el uso adjetivado de la noción de cultura, no puede existir algo así como una cultura de una organización. No puede ser más que un uso metafórico pero forzado e inadecuado de una noción antropológica.
Generalmente se la usa para referirse a la misión, visión, valores y normas explícitos de una organización.
Veamos. Una iglesia, por ejemplo, es una organización. El conjunto de sus valores y normas y su visión del mundo se denomina su doctrina, no su “cultura”. La visión del mundo, en particular, puede denominarse su cosmología. Un partido político también es una organización, con valores, normas y principios, una misión y una visión, expresadas en una ideología, que en ocasiones también recibe el nombre de doctrina, especialmente cuando está formulada en forma sistemática y por escrito, en documentos oficiales. Pero nunca se habla de “cultura partidaria”. Sus normas de funcionamiento interno y su estructura se describen en sus estatutos.
De forma análoga, entonces, cabría hablar de “religión organizacional” o de “ideología organizacional”, lo cual sería igual de inadecuado que el actual uso de “cultura organizacional”.
Las culturas son propiedad de conjuntos mesológicos de personas mucho más vastos que una organización. La gente es socializada en una cultura desde su nacimiento y la cultura abarca todos los aspectos de la vida de la gente.
Una organización tiene sin dudas sus propias normas, valores, principios rectores y prácticas, pero las personas generalmente no nacen en las organizaciones y el aprendizaje de sus normas, valores, etc. es una socialización secundaria dentro de una cultura mayor.
Además las culturas no son cuerpos codificados de valores, normas y creencias. Las culturas son incorporadas por las personas en su mayor parte en forma tácita, en la cotidianeidad. Incluye algunas normas explícitas o formalizadas pero también numerosas reglas tácitas o informales que pueden coexistir con las primeras aún contradiciéndolas (Leví-Strauss hacía referencia a este hecho mediante la distinción de los conceptos de orden concebido y orden vivido). Se compone también ritos, mitos, símbolos y de un lenguaje, todos los cuales están en estrecha relación con un modo de producir unas determinadas condiciones materiales de vida, que pueden ser homogéneas o diversas, para diferentes grupos de personas. La noción de “cultura organizacional” no implica todo esto.
Una organización no pude tener una lengua propia. Puede sí puede tener una jerga. Puede tener sus propios ritos, mitos, doctrinas, estereotipos, símbolos y una identidad organizacional o institucional o corporativa. Una organización tiene una estructura de autoridad formal, expresada en su organigrama, pero también tiene estructuras informales de liderazgo que pueden estar consagrados por principios y valores diferentes que los codificados o declamados. Una organización puede ser algo diferente de lo que pretende ser y funcionar de un modo diferente de como dice funcionar, en base a normas y valores diferentes a los que profesa explícitamente (el deber ser).
Una cultura no se puede diseñar como se hace con las llamadas “culturas organizacionales”. Los grupos humanos desarrollan culturas en forma espontánea, dinámica y dialéctica, como maneras estandarizadas pero particulares de hacer las cosas, que los diferencian de otros grupos humanos que las hacen de otra manera. La cultura es una función de producción de sentidos colectivos de los grupos humanos “naturales”.
Para un antropólogo una organización (empresa, ong, iglesia, partido político, etc.) de una sociedad moderna puede ser análoga a las sociedades secretas, los grupos de edad, los grupos de iniciación, las asociaciones rituales o las asociaciones militares de una sociedad etnográfica. La antropología de las organizaciones puede estudiar la producción colectiva de sentido y las formas particulares de hacer las cosas en organizaciones. Puede estudiar la identidad de las organizaciones: cómo buscan diferenciarse de otras organizaciones mediante símbolos, jergas y maneras particulares de hacer las cosas a su modo, así como mediante valores y normas distintivos. Pero eso no es una cultura, como una organización no es una tribu.