miércoles, 8 de febrero de 2012

Boicott a Elsevier y la Research Works Act (RWA)

"Los editores como enemigos de la ciencia"
Además de los difundidos y repudiados proyectos de ley SOPA y PIPA, ya comentados en este blog, está en marcha el tratamiento de otro proyecto de ley de similar tenor dirigido a cercenar el libre acceso al conocimiento científico, llamada Research Works Act (RWA) o Ley de Trabajos de Investigación. El proyecto de ley fue presentado el 6 de diciembre pasado en el Congreso de los EEUU y procura la prohibición expresa del acceso abierto y gratuito a las investigaciones financiadas con dinero público. Es decir, todos los estudios y ensayos financiados con dinero de los ciudadanos serían accesibles sólo mediante pago. Esto es lisa y llanamente apropiación privada de bienes públicos, perjudica al avance del conocimiento científico, que sólo puede hacerse en forma colaborativa y forma parte del cercenamiento de las libertades de acceso a la información que se están realizando en forma global.
Pongámoslo claro: existe un vínculo estrecho entre las licencias privativas de software, el patentamiento de genes, la defensa del copyright, la lucha contra la supuesta "piratería", el avance sobre la privacidad de los usuarios de las redes informáticas y todos los intentos de incluir la propiedad intelectual en los tratados internacionales de comercio. En todos estos casos existe una apropiación privada de un patrimonio público inmaterial de la humanidad. En todos ellos se argumenta falsamente estar defendiendo a los productores. En todos ellos son las grandes corporaciones las que están defendiendo y procurando extender su monopolio sobre la producción de conocimiento pasada y FUTURA. Son los laboratorios, las editoriales, las discogfráficas, las multinacionales del entretenimiento las que están tratando de "alambrar" conocimientos públicos. No los autores.
¿Dónde estaría la humanidad si en la prehistoria se hubiera patentado la rueda, si los chinos hubieran patentado el arroz, los americanos la papa, el zapallo y el maíz, los pueblos del cercano oriente el trigo, o si se hubiera patentado la escala musical, etc.?. ¿Qué clase de mundo habitaríamos si no hubiéramos podido nunca utilizar esos y otros millones de ideas que produjo la humanidad sin pagar royalties, copyright u otros derechos?.
El extraordinario progreso tecnológico de las últimas décadas se debe en gran medida a que una serie de inventos, entre los cuales se encuentra la Internet y todas las tecnologías de la información y la comunicación, han puesto al alcance de todos una vastedad impresionante de conocimientos producidos en todo el mundo y en todas las épocas. Este hecho multiplicó la creatividad y aceleró la tasa de innovación. Alambrando los conocimientos, bloqueando su acceso, cobrando por el uso de las ideas y no sólo por el uso de los bienes y servicios derivados de esas ideas, frenará abruptamente ese progreso y significará un retroceso, además de una pérdida de libertades. Esto ya es serio en el caso de los proyectos SOPA y PIPA, pero resulta más grave aún con los conocimientos científicos.
Estamos en el comienzo de una nueva edad de la humanidad, como dice Wallerstein de un "cambio epocal", tal vez en la transición entre dos modos de producción, y estamos presenciando los intentos de una "acumulación primitiva" del saber de la humanidad.
Hace sólo unas décadas quedaban en Europa bosques comunales, donde la gente podía acudir a recoger leña para su hogar y frutos del bosque para el consumo propio. Otro tanto ocurría con la pesca en ríos, lagunas y mares. El capitalismo fue gradualmente privatizando todos los bienes públicos (las fuentes de recursos naturales), y convirtiéndolos en mercancías a cuya explotación tenía derecho un particular. Igual que ocurrió antes con la tierra a través de las guerras, como ocurrió en Argentina en ocasión de la campaña del desierto, se despoja a todos del libre usufructo de un bien común para convertirlo en una fuente de lucro privada.
Eso es lo que estamos presenciando hoy con el conocimiento en los albores de la Sociedad del Conocimiento. A aquellos que no lo conocen recomiendo la lectura del cuento de Bellamy "El mercado", una parábola sobre el origen del capitalismo, que hallarán muy vigente si al leerla sustituyen el agua por el conocimiento.
El 31 de enero el diaario español El mundo informó que cientos de científicos decidieron iniciar un boicott contra el grupo editorial Elsevier, que publica revistas científicas y provee de acceso online a sus contenidos:
Con una petición de firmas pública, cientos de científicos han decidido iniciar un boicot al grupo editorial holandés por sus "precios desorbitados", sus prácticas abusivas y "su apoyo a medidas como la SOPA, PIPA y la Ley de Trabajos de Investigación, cuyo espíritu es restringir el intercambio gratuito de información".
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Además de estas prácticas abusivas, los científicos también critican el apoyo del grupo holandés a leyes como la Stop Online Piracy Act, SOPA, mundialmente famosa tras el cierre de Megaupload, la PROTECT IP Act (PIPA) y la Research Works Act (Ley de Trabajos Científicos o RWA). [...] De hecho, varias publicaciones han denunciado que los dos congresistas que presentaron el texto, la demócrata Carolyn Maloney y el republicano Darrell Issa, recibieron dinero de Elsevier.
Va a ser difícil que el movimiento de repudio a este proyecto de ley junte tanta gente como la campaña contra la SOPA y la PIPA, debido a que la población afectada en forma directa e inmedia es la comunidad científica, que es mucho menor. pero es por lo menos igual de importante oponerse a su aprobación porque no afecta sólo a los científicos de los EEUU sino a todo el mundo.

Desde este blog y en todas las instancias donde resulte apropiado, seguiré manifestándome a favor del software libre, el derecho a la privacidad en las redes, de las iniciativas de acceso libre a la información, del derecho a compartir información mediante archivos digitales, de las iniciativas de publicaciones científicas de Acceso abierto, de la defensa de los bienes comunes de la humanidad incluido el conocimiento, y de las libertades públicas, en contra de su comodificación, del control social, y la restricción de las libertades.

El petitorio contra Elsevier y la RWA se puede firmar en: The cost of knowledge.

Para informase más:
El texto de la RWA puede leerse aquí.
Un artículo en inglés sobre la RWA: The Research Works Act: a damaging threat to science.
Wiki Journal publishing reform
Artículo sobre la RWA en Wikipedia