sábado, 24 de marzo de 2012

Pizza Spy

Recientemente recibí uno de los tantos chistes que circulan por email, pero este en particular se ocupa de la creciente falta de privacidad de nuestra información personal, por lo que consideré interesante compartirlo. Se trata de una suerte de ejercicio de simulación de cómo sería el futuro si continúan las actuales tendencias, aunque con una veta de humor. Lo que sigue es una descripción de lo que podría llegar a ocurrir al encargar una pizza en los EEUU dentro de unos años:

OPERADOR: Gracias por llamar a Pizza Spy. ¿Puedo tener su Número de Identificación Nacional?

CLIENTE: Este... es que yo sólo quiero encargar una pizza...

OPERADOR: Pero para eso yo debo tener su Número de Identificación Nacional.

CLIENTE: Bueno... mi número es... espere... 610 2049998 - 45 - 54610.

OPERADOR: Gracias, Mr. Sheehan. Veo que Usted vive en el #1742 de Meadowland Drive; su teléfono particular es el 494 2366 494 2366 , su oficina está en Lincoln Insurance con el teléfono 745 2302 745 2302 , y su celular es el 266 2566 266 2566 . Y usted está llamando, veo, desde su casa.

CLIENTE: Es realmente cierto... pero ¿de dónde saca toda esa información?

OPERADOR: Es que estamos conectados a la instant.USA.infonet

CLIENTE: ¿Y eso qué es?

OPERADOR: El Sistema Nacional de Seguridad. Esa conexión agrega tan solo 15 segundos al tiempo de cada pedido. Bueno, ¿que pizza quiere?

CLIENTE: Quisiera dos de sus ' All meat special pizza'.

OPERADOR: No creo que sea una buena idea, señor...

CLIENTE: ¿Cómo? ¿Qué dice?

OPERADOR: Señor, sus informes médicos y otros sensores nos indican que Usted es hipertenso, y lo que es más, su colesterol y triglicéridos ya duplican los valores aceptables. El Seguro Nacional de Salud no nos autoriza a venderle algo que constituye para usted una elección muy peligrosa.

CLIENTE: Pero... ¿y qué me recomienda?

OPERADOR: Lo ideal para Usted sería nuestra 'Low fat ' pizza de soya. Le aseguro que le encantará.

CLIENTE: ¿Y por qué se imagina que eso puede llegar a gustarme?

OPERADOR: Es que vemos en pantalla que la semana pasada Usted consultó en una biblioteca pública el libro: 'Porotos de soya para el gourmet'. Por eso le sugerí la pizza de soya.

CLIENTE: Bueno, en fin..... Mándeme dos, de tamaño familiar.

OPERADOR: Perfecto. Eso será suficiente para Usted, para su esposa y sus dos hijos. Y las sobras servirán para alimentar a sus dos perros... El total es 49.99 US $.

CLIENTE: Bien, tome el número de mi tarjeta de crédito...

OPERADOR: Lo siento, señor. Deberá pagar en efectivo. Vemos que su crédito en la tarjeta VISA está totalmente excedido.

CLIENTE: No se preocupe, cuando llegue la pizza ya habré regresado del cajero automático del banco de mi esquina para sacar el efectivo.

OPERADOR: No creo que sea posible, señor. No podrá sacarlo pues también ya excedió el límite del efectivo disponible.

CLIENTE: Venga igual. Mi esposa me confirma que tiene el efectivo necesario en casa. Y tenemos hambre, ¿cuanto demorarán?

OPERADOR: Estamos un tanto demorados, unos 55 minutos aproximadamente. Veo que está cerca, si usted quiere puede retirarlas personalmente, aunque ignoro si tiene ganas de cargar pizzas en una moto.

CLIENTE: ¿Y cómo sabe que no iré en auto?

OPERADOR: Me aparece que, dado que usted se demoró en el pago de las cuotas, su automóvil fue incautado por el vendedor hace dos meses. En cambio su moto Harley ya está pagada y usted llenó el tanque ayer por la tarde.

CLIENTE: Pero, ¿por qué no se van al mismísimo infierno, acaban de calentar alli las pizzas y de paso me saludan al diablo?

OPERADOR: Yo le aconsejo, señor, que modere su lenguaje. Veo que fue denunciado por un policía de tránsito hace 14 meses por insultarlo y.... ah, sí... veo que un juez lo condenó a pasar tres meses en prisión por igual delito... Y salió hace dos semanas... ¿Son estas las primeras pizzas que encarga desde que salió en libertad?

CLIENTE: .... (sin habla).

OPERADOR: ¿Algo más, señor?

CLIENTE: Sí. Tengo un cupón de una oferta que dan ustedes de una Coca Cola de 2 litros con cualquier orden.

OPERADOR: Lo siento, pero nuestro aviso, al final, en letra pequeña, incluía una cláusula que indicaba que estamos inhibidos de ofrecerle gaseosas a diabéticos, tal como la Constitución vigente lo indica. Y usted aparece en un reciente chequeo con un principio de diabetes.

CLIENTE: .... Pues mire, cancele mi orden y usted de paso, métase las dos pizzas en el CULO. . .

OPERADOR: ¡Qué pena no poder complacerle!. Soy un robot y carezco de ese orificio. Tenga un buen día y gracias por llamar a Pizza Spy.

Para disfrutar y pensar.

*Agradezco a frankenstoen por facilitar la imagen que ilustra este artículo bajo licencia Creative Commons.