martes, 4 de agosto de 2015

Co(n,r)tando boletas

 ¿Ya comenzó el escrutinio? ¡Noooo!!!!! ¡Es mi mesa del comedor con todas las boletas electorales que dejaron en mi casa y en mi vereda! 

Sólo el viernes, por ej. los de Massa pasaron tres veces a dejarme boletas. Y cada vez me dejan dos o tres. ¿Querrán que lo vote varias veces?

Yo me pregunto ¿qué necesidad hay de repartir boletas cuando el día de las elecciones en el cuarto oscuro hay las suficientes y están los fiscales de cada partido para asegurarse que no falten? ¿Por qué no alcanza con los volantes que ya distribuyen y la publicidad televisiva y radial? ¿Y por qué dejar muchas boletas iguales en cada casa, si cada persona usa una sola? En mi casa somos dos y tengo varios cientos de boletas sólo de siete tipos distintos correspondientes a cuatro partidos. 



El primer lugar en derroche de papel en boletas electorales que irán a parar a la basura (no porque no lo vayan a votar sino porque cada persona vota sólo una vez - o al menos eso es lo legal-) es Macri., con una pila de 4 cms. de alto, una vez cortadas las boletas. Massa le sigue cabeza a cabeza. Disputando el tercer puesto van Margarita y Scioli. En derroche de tinta ganan Scioli y Massa, cuyas boletas tienen fondo pleno con letra blanca.

En total tengo una pila de casi 10 cms. de alto de papel que no puedo usar como boleta electoral. Como la altura puede parecer exagerada, dado que la pila no está comprimida, también la pesé: casi 750 grs. En una sola casa. En una semana. Y todavía quedan cinco días más de actividad proselitista, que, como ya sabemos, son los más intensos. Una vez que pasen las PASO mediré la cantidad total de papel que me dejaron en forma de boletas electorales y lo agregaré como comentario a este artículo.

Que quede claro que no estoy cuestionando las elecciones, ni estoy abogando por el voto electrónico. Lo que estoy cuestionando es la irracionalidad de distribuir boletas electorales como forma de publicidad.
Mejor no preguntar las toneladas de papel que se usan en estas cosas y la cantidad de árboles que se talaron para hacerlas y los desperdicios que van a parar a los ríos. 

En nuestro actual sistema económico todo esto es actividad económica y aumenta el PBI. Cultivar árboles y talarlos para hacer papel es una actividad económica que proporciona una cierta cantidad de empleos e ingresos, y paga impuestos. Luego, transportar el papel e imprimir las boletas genera más empleos. Puede ser que al que  reparte las boletas a domicilio también le tiren unos mangos. Una vez que la gente las tira a la basura (si es que separa sus residuos en domicilio), la recuperación y el reciclado del papel (en el mejor de los casos) genera más actividad económica. Todo lo cual aumenta el PBI. Lástima que en el camino estamos desperdiciando recursos y deteriorando el planeta en que vivimos.

Es similar a lo que ocurre con la guerra. Destruye todo para luego reconstruir y así se sale de una recesión económica. La fabricación de armamento es actividad económica, la atención de los heridos es trabajo para los médicos y los laboratorios, y la reconstrucción en la posguerra genera muchos más empleos de todo tipo y crecimiento económico. Esto es innegable, pero ¿vale la pena el precio que se paga en vidas humanas y sufrimiento? 

Así estamos con la racionalidad económica del crecimiento del PBI y la rentabilidad, midiendo todo en dinero. Ya hablaremos en otra oportunidad de los nuevos paradigmas económicos emergentes, que se basan en otras racionalidades, más sensatas, justas y sostenibles, como la economía del bien común, la economía circular, la economía azul, etc.. 

Por ahora, si a vos también te están tapando las boletas electorales acá te dejo una idea digna de Utilísima ​ o de La Bioguia​ (según cual sea tu programa preferido): unos lindos anotadores, para hacer la lista de los mandados, dejar mensajes, hacer cuentas, recordatorios, etc. Aprovechando que una cara no está impresa.  Incluso se podría pensar en un emprendimiento :) Este que te muestro sería un prototipo, obviamente. Es muy precario para venderlo, aunque completamente útil. 




Materiales necesarios:
Boletas electorales (lo que sobra)
Guillotina o tijeras
Algo para mantener juntas las hojas del anotador (un broche, pegamento, grapas o máquina perforadora y espiral o anillos. Lo que tengas o prefieras)

Y ¡voilá!